lunes, 28 de julio de 2014

Aquellos maravillosos años

 Muchas veces he tenido discusiones con mis amistades sobre la seguridad en las compañías de bajo coste. Yo soy de los que pienso que en Europa hay una política sobre seguridad aeronáutica muy grande y aquellas compañías aéreas que las incumplen, pues tienen prohibido, no solamente su acceso a cualquier aeropuerto europeo sino además volar en dicho cielo (ver listado).


Mientras algunas amistades permanecieron sin volar en estas compañías, otras de una manera tímida y con algo de miedo (infundado por mi parte), se atrevieron y luego, gustosamente han repetido.

Yo, en mi caso, siempre lo tuve claro y las tarifas que nos ofrecían ciertas compañías de bajo coste y especialmente, Ryanair, me dieron la posibilidad de conocer Europa.

miércoles, 23 de julio de 2014

Viaje a Camboya (VI). Phnom Penh, 2º parte.

En esta segunda parte, la dedicaremos en una primera parte a una de las cosas más frecuentes y que nunca se puede dejar de visitar cuando se visita el sureste asiático. Y me refiero a los mercadillos, ya bien sean, callejeros, nocturnos, de una determinada mercancía, etc. Pasearse por ellos, comprando o no, es una de las opciones más interesantes que hay, ya que éstos lugares, muestran una clara visión de la idiosincrasia de un pueblo.

Y ya, por último, haremos una pequeña descripción del horror que significó el período jemer en Camboya, que ocurrió entre el año 1975 y 1979. Es decir, prácticamente, hace poco y que ha marcado, sin duda, el desarrollo e historia de este hermoso país. Al final, con un cierto consenso y sobretodo, con mucha ayuda internacional, el país va saliendo poco a poco del atraso económico alcanzando cotas bastante buenas en el crecimiento económico. Queda mucho por hacer pero, al menos, el camino ya está más o menos, definido.

miércoles, 16 de julio de 2014

Viaje a Camboya (V). Phnom Penh, 1º parte.

Nuestro último destino en este maravilloso país, nos llevaba su capital, Phnom Penh. Para planificar una efectiva visita a ella, tal vez lo mejor sea dedicar una gran parte del día a los horrores que nos dejó los Jemeres Rojos  y luego, otra parte para visitar los diversos mercados  que hay (ambos lo dedicaré en mi próximo post), y lógicamente, para visitar los lugares más emblemáticos de la ciudad. Aunque a veces, en el sureste asiático, ya el callejear es a veces ver un gran museo viviente.

Si en el anterior traslado entre una ciudad y otra, habíamos utilizado un taxi, en este caso, al preguntar en Battambang, nos pedían 75 dólares (unos 50 euros) por un trayecto de unas cinco horas, nos pareció excesivo así que recurrimos a utilizar el servicio de autobuses con Mekong Express, que costó 12 dólares (unos 9 euros por persona) y fue un viaje bastante cómodo y además en una minivan. Además, en Camboya, estos tipos de autobuses hacen un servicio de puerta a puerta normalmente. Lo cual, con lo relativamente grande que es Phnom Penh y ante el posible timo de los taxistas de cobrarnos más de la cuenta, es algo de agradecer.