lunes, 13 de octubre de 2014

Viaje a Uzbekistán (II). Khiva

Khiva (o Jiba) es una de esas localidades consideradas como ciudades-museos. Y bien que merece ese nombre. Pasear por esta población nos hace retroceder en el tiempo, con una arquitectura islámica con una gran cantidad de madrasas (escuelas islámicas) que en la actualidad, sirven de tiendas y museos, y además, si encima tenemos en cuenta que las viviendas son de ádobe y por tanto, con una sensación de ancladas en el tiempo, hace merecedora de una visita.

Sin duda, la gran reconstrucción y conservación que ha tenido esta ciudad, ha permitido que sirva como referente para otras ciudades y que gran parte del dinero procedente del turismo, se reinvierta en preservar los innumerables edificios históricos que contiene esta ciudad.

La parte vieja de Khiva, llamada Ichon Qala, se puede considerar como una ciudad dentro de otra ciudad, es decir, una ciudadela. Y por tanto, todo ese embrujo lo tendrá dentro de sus murallas. De hecho, la ciudad ofrece poco a las afueras del recinto amurallado. Quizá una visita al mercado que se realiza justo a los alrededores de la muralla, resulta muy interesante (ver más abajo).


COMO LLEGAR A KHIVA

Como había  comentado en el post anterior, está lejos del triángulo formado por Bukhara, Samarkanda y Tashkent, en el que se puede visitar fácilmente por tren.

Quizá la mejor opción, y más cuando no se dispone de muchos días, es a través del avión y cuya duración suele estar entre una hora y dos horas y media, según el modelo de avión con el que viajemos. Aquí están los horarios de Uzbekistán Airways (la gran monopolizadora del transporte aéreo en este país).

El aeropuerto más cercano a Khiva, es en la localidad de Urgench, situado a 35 kms. Para trasladarnos desde el aeropuerto a la ciudad, previamente habíamos reservado con el hotel (ver más abajo) para recogernos. El precio de dicho trayecto, fue de 15 dólares, unos 11 euros.

El aeropuerto de Urgench, que es el más cercano al de Khiva.



Si por el contrario, se dispone de más tiempo y se desea realizar el viaje de una manera más tradicional, se puede optar por el tren. Los horarios se pueden encontrar en la web de Advantour, así como más información de dicho país.

DONDE ALOJARSE

Sin duda, la mejor opción es dentro de la ciudad amurallada. En nuestro caso, decidimos alojarnos (por críticas, precios y situación) en el Hotel Meros y fue una decisión muy acertada. Dicho hotel (regentado por una familia, al igual que la gran mayoría de los alojamientos en Uzbekistán) en su exterior, es totalmente de adobe, en concordancia con el resto de las viviendas y desde su ático, se podías divisar hermosas vistas, amaneceres y atardeceres. Está en una zona totalmente tranquila pero a tan solo unos 3 minutos caminando de la zona principal de Khiva. El precio por una habitación doble es de 35 dólares (unos 27 euros)

Asimismo, la familia encargada en todo momento está a la total disposición de los huéspedes por si necesitan algo. También ofrece la posibilidad de cambiar de dólares o euros, a sums, la moneda oficial de este país.
Fachada del Hotel Meros, justo al lado de las murallas de Khiva.

En general, la infraestructura hotelera de Uzbekistán, sigue
siendo básica pero no por ello inconfortable 


Hermosos amaneceres desde la azotea del hotel.

Y también, grandes vistas de la ciudad

En general, los desayunos han sido muy generosos
y predominando mucho el pan uzbeko
Booking.com   
DONDE COMER

La oferta gastronómica en la ciudad, no es muy grande y si se está unos días, probablemente se repita en algún restaurante.

En la calle principal, la que enlaza la puerta este y oeste, es donde se encuentran la gran mayoría de ellos pero yo recomendaría, por tranquilidad, vistas y buena cocina, el restaurante Guli justo enfrente del Khuna Ark (ver más abajo). Es sencillo pero hay una gran terraza donde se pueden degustar la comida tradicional uzbeka. Recomiendo mucho sus pinchos, cuyo precio aproximado es de 16.000 sums (unos 5 euros), que se le puede acompañar con una cerveza, de unos 8.000 sums (unos 2,5 euros).
Muy buenos los pinchos en el restaurante Guli

Durante la noche, podíamos disfrutar de la iluminación nocturna
de Khiva




QUE VER EN KHIVA

Como habíamos comentado anteriormente, lo principal de Khiva se encuentra dentro de las murallas (la zona llamada Ichon Qala) Aquí hay un plano de dicha ciudad: 

Plano de Khiva con los principales lugares a visitar

En Khiva uno nunca se cansaría de caminar ya que impresiona mucho la arquitectura que tiene, que nos hace retroceder en el tiempo y que es una ciudad totalmente peatonal en su parte turística, sin ningún coche, que únicamente queda limitada su circulación a la zona donde habita la población y aún así el tráfico es mínimo. De hecho, se podía ver que Uzbekistán en general es un país donde el tráfico de vehículos era relativamente pequeño salvo las principales avenidas de las ciudades.

Así, por tanto, un paseo inexcusable para dar es el que va entre la puerta oeste  y la este, ya que en este tramo es donde se ve lo principal. Una vez llegado a la puerta oeste, si salimos del recinto amurallado, podremos ver una estatua en honor a una persona ilustre nacida en Khiva, Al Juarismi, creador del método de los algoritmos y para una gran aficionado a la informática, como es mi caso, sin duda, todo un placer estar en su lugar de nacimiento y posar en su estatua.

Estatua en honor a Al Juarismi, con el marco imponente de
la ciudad amurallada de Khiva al fondo.

En general, gran surtido de souvenirs y artesanía por las calles
principales de Khiva



Algunos patios de madrasas, son utilizados
como restaurantes

El interior de la mezquita de Khiva












La gran mayoría de madrasas (antiguos centros de formación del Islam) en la actualidad son tiendas de artesanía uzbeka o museos. Para visitar estos museos, existe un único ticket y que es válido por dos días. Su precio es de 12 dólares por persona (unos 9 euros) y 3 dólares (unos 2,3 euros por persona) por usar  cámara fotográfica. Tampoco realmente dentro de los museos había una especial vigilancia para ver si uno utilizaba la cámara o no, se supone que se usa pero si van dos personas, con decir que una solamente va a utilizar la cámara, pues uno se podría ahorrar algunos euros. Esto era la tónica general en muchos lugares a visitar en Uzbekistán.

Dicho ticket válido para dos días, el período medio que suele estar una persona visitando dicha localidad.

¿Qué si es rentable comprar dicho ticket? Según se vea. Realmente los museos no eran de gran tamaño, más bien se veía que era una manera de darle uso a muchas madrasas vacías pero bueno, también es verdad, que en el mes de septiembre, el mes que fuimos mi mujer y yo, las temperaturas al mediodía eran muy altas (sobre los 35º) y era una manera de escaparse del inmenso calor y sol que hay a esas horas saltando entre un museo y otro. Otra opción a esto, es que a esas horas uno vaya al hotel a descansar un poco después de comer.





Entre los principales lugares a ver dentro de la ciudadela están:


LAS MURALLAS

Lógicamente hablando de esta bonita ciudad, no nos podíamos olvidar de hacer una visita a las murallas pero no solo eso, sino que además tendremos la posibilidad de subirnos a ella y desde ahí divisar la ciudad. Por la puerta norte de la ciudad (que desde el centro turístico distará unos 10 minutos caminando) podremos ascender y hacer un recorrido aproximado de 15 minutos caminando. Desde allí podremos ver el interior de la ciudad amurallada como el exterior. Sin duda, muy recomendable la visita.

Impresionantes las murallas de Khiva

Al fondo, el mirador muy recomendable para ver el atardecer
(ver más abajo)

También se podía ver el exterior de la ciudad amurallada. En
general, marcada por la arquitectura soviética de la época




Y también, se puede ver la vida de "abajo"








KUHNA ARK

Está justo al lado de la puerta oeste y para entrar a dicho recinto, vale el ticket que comentamos anteriormente. Pero lo realmente interesante de este lugar, es el mirador que tiene y desde donde podremos ver toda la inmensidad y belleza de esta ciudad. La hora recomendable es ir al atardecer ya que es la luz ideal para sacar fotografías. Para acceder a dicho mirador, hay que pagar un suplemento de 5.000 sums (1,5 euros aproximadamente).



Sin duda, lo mejor, sus vistas desde el mirador









MADRASA MOHAMMED RAKHIM KHAN

Justo enfrente del monumento anterior, se encuentra dicha madrasa, a la que se llega tras bordear un muro. Al igual que la gran mayoría de las madrasas, su uso actual es destinado o bien a vender artesanía y souvenirs de Uzbekistán si bien en este caso, había un interesante pequeño museo sobre la historia de Khiva.


Imponente la fachada







MINARETE KALTA MINOR

Este precioso minarete con forma de conoy tonos turquesas, será siempre nuestro referente para guiarnos por Khiva. Su altura es prácticamente divisible desde cualquier punto de la ciudad y en caso de perdernos, caso poco probable, bastará con mirar hacía arriba y ver dicho monumento.

Como vimos en el mapa de más arriba, Khiva es una ciudad plagada de monumentos y hacer una descripción de todos ellos, sería una labor inconmensurable. Tal vez, estando allá, los nombres sean lo de menos ya que ante todo nos primará toda la belleza en su conjunto que envuelve esta ciudad rica en una arquitectónica única.








Incluso hermoso el minarete de noche


LA KHIVA AUTÓCTONA

Interesaría un poco salir del recorrido turístico y adentrarnos un poco en la Khiva donde no hay visitantes y donde vive la población local. De esta forma podremos ver como son sus casas de adobe, sus tradiciones y también, muchos lugares que debido a que no están en el circuito turístico, también son hermosos por esa cierta decadencia que a veces cautiva. El país es totalmente seguro y no debe ser un hándicap tener miedo a adentrarnos en quizás calles que parezcan abandonadas.



Incluso fuera del circuito turístico, podíamos encontrarnos
con impresionantes madrasas y bien conservadas


Gorros típicos de la región

También eran muy interesantes los grabados de algunas puertas






EL MERCADO

Justo saliendo por la puerta norte, podremos ver un mercado local. Este lugar es siempre un referente importante sobre las costumbres de un pueblo y creo que siempre debe haber un tiempo para visitarlo. De nada sirve visitar un lugar si luego no tenemos una idea de cómo viven por allá. Está claro que un mercado en Asia Central es sinónimo de tener la posibilidad de ver una gran cantidad de frutos secos. Pero como había comentado en el post anterior, la desaparición paulatina del Mar de Aral ha sido en parte debido a que se han generado grandes zona agrícolas fértiles y una prueba de ello, lo podemos ver en los hermosos colores y grandes tamaños de sus frutas, verduras y hortalizas. El mercado de Khiva era una pequeña muestra de lo que veríamos posteriormente en los de Bukhara y Samarkanda, siendo éste el mayor de las tres ciudades que visitamos.












Y aquí termina mi post sobre esta hermosa ciudad, que nos hará retroceder en el tiempo y situarnos en las épocas de las caravanas.

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