martes, 30 de diciembre de 2014

Viaje a Uzbekistán (V). Samarcanda

¿Y qué viajero no ha soñado nunca con estar en Samarcanda? Pues si, hay que reconocer que esta ciudad, sin duda, hay que visitarla. Ya solo su nombre evoca un gran peso en la historia y también, un lugar de encrucijadas de caminos.

Si bien, como comenté en posts anteriores, tal vez Bukhara sea en su conjunto más hermosa y Khiva, una ciudad museo, ello no es hándicap para restar belleza a Samarcanda, es cierto que se ha notado mucho la construcción soviética de la época, con grandes mamotretos de edificios pero bueno, aún así, no pierde su encanto y sus lugares a visitar, son dignos de ver.

En un post que vi en otro blog de viajes, se decía que porque cuando se hablaba de Samarcanda, sólo se veían imágenes de su imponente Plaza del Registán. Es cuestión de descubrirla, como mi mujer y yo hicimos allá.


COMO LLEGAR A SAMARCANDA.

Dicha ciudad al encontrarse justo en el centro de la línea ferroviaria entre Bukhara y Taskhent (la capital del país y principal lugar de entrada desde el extranjero), hace que el tren sea el mejor medio para llegar a él.

Según el tren que cojamos (ver horarios), hasta Tashkent, el recorrido puede oscilar entre 2 horas con el Talgo, hasta las tres horas y media con un tren clásico de los países del este.

Por el contrario si se procede desde Bukhara, el recorrido son unas tres horas aproximadamente.

Desde la estación de ferrocarriles hasta la ciudad, el taxi cuesta unos 10.000 sums (poco menos de tres euros).

Un Talgo en la estación de Samarcanda

Interior típico de los trenes uzbekos




DONDE ALOJARSE

Para la fama que tiene Samarkanda como destino turístico, pudimos ver que su oferta hotelera no es excesiva, aunque eso pudimos notarlo de forma general en toda Uzbekistán.

En nuestro caso, volvimos a alojarnos en un pequeño hotel regentado por una familia. Concretamente es el Jahongir B&B, y nos gustó mucho ya que tenía un pequeño jardín lleno de parras y estaba situado a unos cinco minutos caminando de la Plaza Registán. Además, su personal es excepcional y nos ayudó en todo momento a nuestras dudas y necesidades. El precio ronda los 40 euros por noche e incluye un buen desayuno. Sin duda, muy recomendable.

Gran vegetación en el interior del hotel

Decoración típica uzbeka dentro de las habitaciones



Booking.com
DONDE COMER

Aquí, al igual  que la oferta hotelera, era algo limitada y prácticamente todas nuestras principales comidas (que al final se limitaba a la cena debido al copioso desayuno que nos daban en el hotel) fueron en el Hotel Registán, justo enfrente de la plaza de dicho nombre. Muy buena la comida.



Interior del Restaurante Registán

Carta de precios de dicho restaurante


QUE VER EN SAMARCANDA

Aquí pongo un mapa con las principales atracciones de dicha ciudad; 





Plaza Registán

Sin duda el gran referente de esta ciudad y uno de los principales y hermosos monumentos del mundo.

Consta de tres madrasas, que son escuelas islámicas, y que en la actualidad, ya no se dedican a dicho uso. En su interior podremos comprar artesanía o souvenirs de Uzbekistán. Los nombres de dichas madrasas son Ulugbek,  Shedor y de Tilla-Kari.

La madrasa de Shedor, en su gran fachada tiene unos mosaicos de leones muy interesantes y hace de esta madrasa, totalmente diferente a las demás.

El horario es de 9:00 a 18:00 y el precio es de 16.000 sums (unos cinco euros). Sin duda, la mejor hora para visitar la plaza es al atardecer, cuando la luz del sol es tenue ya que durante las horas centrales del día, el sol (entre los meses de mayo y septiembre) es abrasador.

Con el precio de la entrada, lo que se paga es poder acceder al interior de las madrasas y también a la gran explanada que hay entre dichos edificios. Sin embargo, en cualquier momento se puede sacar fotos de las tres madrasas juntas por fuera sin necesidad de sacar dicho ticket. También es notorio el gran tráfico de parejas de novios que van allí a hacerse la correspondiente sesión de fotos antes de la boda.

Lo que si nos sorprendió un poco es que ya una vez noche cerrada, dicho monumento no se iluminaba para nada, quedando prácticamente a oscuras. Creo que si se hubiera conseguido un buen juego de luz (algo nada difícil hoy en día), hubiera sido también una manera distinta y hermosa de ver dichos monumentos.

Impresionante la Plaza de Registán






















Mujeres vendiendo artesanía dentro de las madrasas







Y sin duda, un marco incomparable para
fotos de bodas





Recorrido por la Calle Tashkent

Tras finalizar nuestra visita a los monumentos anteriores, una buena opción es coger la hermosa calle peatonal Tashkent, en la trasera de la madrasa de Shedor (o la de los Leones) llena de arboledas y desde allí dirigirnos a otras principales atracciones de la ciudad de Samarkanda Dicho paseo, que también se puede utilizar para tomar un tentempié ante alguna de las cafeterías que hay, nos llevará un total de 15 minutos 







Concretamente llegaremos a los siguientes lugares, todos muy juntos entre ellos:

Mezquita Bibi Khanum.

Con su impresionante puerta de 35 metros de altura, es imposible negarse a entrar. Su construcción data de 1399, si bien sufrió fuertes daños tras un terremoto en 1897. Debido a la gran restauración que está realizando el gobierno uzbeko en los principales monumentos del país, dichos daños ya son casi imperceptibles y en un futuro próximo, ni habrá rastro de ellos.





Siob Bazar

Es el núcleo principal de las compras en Samarcanda, tanto en lo referente para la población local, mediante su mercado municipal, como a los visitantes de la ciudad, a través de sus tiendas de souvenirs y artesanía.

En lo referente al mercado municipal, su visita es muy recomendable ya que podremos ver la gran cantidad de productos alimentarios que produce Uzbekistán pese a la sequedad de la gran mayoría de su territorio.






Un paraíso para los amantes de los frutos secos







Mezquita Hazrat-Sikr

Tras ver el mercado, veremos que justo enfrente de éste hay una pequeña autopista y que al otro lado, se divisará un viejo edificio. Es concretamente la Mezquita de Hazrat-Sikr, que aunque en lo referente al tamaño, no sea espectacular precisamente, si tiene un cierto encanto. Asimismo, justo detrás de dicha mezquita, podremos encontrarnos con el cementerio municipal, donde podremos ver que en muchas lápidas, se ha grabado las fotos de los fallecidos.




Algunas fotos del cementerio situado justo al lado de dicha mezquita




Complejo Shah-i-Zinda

Se encuentra justo enfrente del anterior monumento y es también llamada la Avenida de los Mauselos. Su visita es imprescindible y sin duda, una auténtica joya junto con la Plaza Registán. Tal vez ambos tipos de monumentos son distintos pero el complejo Shah-i-Zinda, no tiene nada que envidiar a áquel.

Tras subir unas escaleras, veremos una inmensa calle bordeada de mausoleos principalmente de color azul. Aquí nos damos cuenta de lo hermosa e imponente que tuvo que ser Samarcanda en sus tiempos de glorias, hace unos 700 años, cuando cautivó al mayor viajero de toda la historia, el veneciano (de donde sino) Marco Polo.

El precio para entrar es de 10.000 sums (unos 3 euros) y el horario, es de 9:00 a 18:00


















Mauseleo Guri Amir

Algo ya más lejos de estas atracciones, en la Avenida de Rejistán, paralela a la plaza del mismo nombre, se encuentra el Mausoleo Guri Amir. Si se tiene la posibilidad, también es recomendable su visita ya que además, se encuentra en un marco idílico de parques y zonas verdes.














Y aquí termina los diversos posts que he realizado sobre este hermoso, enigmático y desconocido país, Uzbekistán. Si aún desean lugares donde se pueda disfrutar de historia, tranquilidad, seguridad, amabilidad, buen comer, etc. este seguro que es un destino que colma todas sus expectativas.

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