sábado, 17 de enero de 2015

Viaje a Sydney (Australia), 1º parte

Una de las mayores ilusiones de un viajero, es sin duda, estar en los cinco continentes. Pues esa ilusión, la pude cumplir. Además, si se consiguió yendo a una ciudad, como es Sydney, que si es una auténtica delicia para pasear y visitar,  y estoy totalmente seguro que para vivir aún lo debe ser mejor, parece que la hazaña, tiene mejor premio.

Los viajes a Australia, no son nada barato y en este ocasión, un día mirando vuelos, vi que había una combinación entre Singapur y Sydney, con Malaysia Airlines haciendo escala en Kuala Lumpur,  pude ver que había una tarifa error, ya que si realizaba esa combinación, el precio final salía por pasajero unos 150 euros i/v, lo cual no estaba mal porque la tarifa normal para ese trayecto es de unos 600 euros i/v. Así que bueno, como iba a estar por Singapur por las semanas previas a Navidad, pues me vino de maravilla.


Mi mujer y yo estuvimos cuatro días en Sydney ya que el resto de las vacaciones ya las teníamos cerradas y cambiar el planning, hubiera significado perder mucho dinero. Pero para lo poco que pudimos ver de Australia, únicamente esa ciudad, descubrimos que debe ser un país maravilloso, con una gente muy agradable y con un alto nivel de calidad de vida. Así que, para un futuro, una buena opción podría ser visitar las otras principales ciudades de dicho país como Melbourne, Adelaida, Brisbane, Perth, etc. o adentrarnos en su impresionante naturaleza, ya sea a través de ese inhóspito desierto o con su hermosa barrera coralina.

COMO IR DEL AEROPUERTO A LA CIUDAD.

El aeropuerto internacional de Sydney, se llama Kingsford Smith y su código IATA es SYD. Sinceramente, me lo esperaba más moderno y más teniendo en cuenta que allí se celebraron los JJOO en el año 2000. Pero no, más bien sobrio.

Sobrevolando el inmenso desierto australiano

Sobrevolando villas residenciales cerca de Sydney

Recogiendo maletas en el aeropuerto de Sydney, me esperaba
un aeropuerto más moderno.

Pues si, ya estamos en Sydney

Nada de grandes colas, como nos quiere asustar algún programa de TV


Al aeropuerto (o sea, al país), no se puede entrar nada de comida, o sea, eso de traerse el jamoncito o el chorizo de España, hay que quitárselo de la cabeza. Y no, afortunadamente, no se forman las hipercolas como aparecen en algún programa de televisión sobre aduanas en los aeropuertos. En ese sentido es rápido y como todos, si tienes algo que declarar, pasas por una zona y si no tienes nada, sales rápido por otro lado.

Asumiendo que se llegará a Sydney en avión (aunque también hay cruceros que arriban a la ciudad), y dependiendo del número de personas, interesará un medio de transporte u otro. Así, la tarifa normal de un taxi para dicho recorrido es de unos 50 dólares australianos (unos 33 euros). El problema es que dicho trayecto suele estar muy congestionado de tráfico. Más info aquí.

Otra opción y probablemente, la que más se usa es usar el tren, cuyo nombre es el Airport Link Train. La duración del recorrido hasta la primera parada, Central Station, es de 13 minutos y hasta la estación de la bahía (Circular Quay Station), tal vez unos 20 minutos. Su precio es de 17 dólares australianos (unos 11 euros). Más información en la web y en español.

Tren que une el aeropuerto con la ciudad

Interior del tren


Por tanto, para tres personas, el precio del taxi sería igual al tren. Ya habría que mirar también la opción de la comodidad de puerta a puerta que puede ofrecer el taxi a costa, quizá, de un mayor tiempo.

DONDE ALOJARSE

Sydney es una ciudad cara, más que cara, carísima y eso ya se nota a la hora de buscar alojamiento. Si hacemos una búsqueda en http://www.booking.com/http://www.booking.com, para por ejemplo los días del 11 al 13 de marzo, vemos que los alojamientos más baratos (y con una calidad que mirando los comentarios, parece ínfima) salen como unos 50 euros la noche. Todo es cuestión de ir mirando diversas webs para encontrar algo interesante. En nuestro caso, tuvimos la suerte de encontrar un hotel de cuatro estrellas por unos 90 euros diarios, el Vibe Hotel Sydney, con un gran número de tiendas y restaurantes alrededor y caminando, sobre unos 20 minutos hasta la hermosa Bahía de Sydney.

Lo idóneo sería quedarse cerca de la bahía pero me temo que los precios en esa zona, tal vez sean prohibitivos. De todas formas, si algo por lo que gusta Sydney, es porque es una ciudad que da gusto  caminar y un paseo, se hace ameno y agradable.



Booking.com
DONDE COMER

Aquí ocurre lo mismo que el alojamiento, es bastante caro aunque siempre se encuentran cosas interesantes. Curiosamente, había muchos restaurantes en el paseo de la bahía que pese a estar situados estratégicamente, sus precios no eran tan excesivos como los podría haber en el centro o zonas no turísticas de la ciudad. Así, una de las comidas que no pueden faltar al visitar Sydney, es el famoso pescado frito con patatas fritas y en algunos restaurantes de la bahía, se podrían encontrar platos generosos por unos 8 o 10 euros.

Otro de los platos que no nos podemos perder, son aquellos compuestos de carne. De todos es conocida la exquisita calidad de las carnes australianas. Un steak de 200 gramos con algo de ensalada y patatas fritas, ronda sobre los 12 euros.


El pescado frito que se hace sobre la marcha

Precios en dólares australianos. Para pasar a euros, dividir entre 1,5.




COMO MOVERSE

Lo bueno que tiene la ciudad de Sydney es que la gran mayoría de sus atracciones, se pueden visitar  caminando debido a su cercanía y lo agradable que es caminar por sus calles. Aquí pongo un mapa con las principales atracciones turísticas de la ciudad:

Mapa con las principales atracciones de Sydney




Por tanto, vemos que moverse por la ciudad es fácil. Pero lógicamente una visita a Sydney sin visitar sus playas (entre ellas la archiconocida Bondi) o un paseo por la bahía, no sería una estancia completa. Pero aquí surge que ya deberíamos usar transporte público y es otra de las partidas presupuestarias que hay que tener cuidado en este ciudad.

Lo más recomendable es que todas las atracciones que requieran transporte público, es realizarlas el mismo día y así podremos comprar un bono diario con el que nos ahorraremos bastante dinero. Dicho pase diario cuesta 24 dólares australianos (unos 16 euros) pero teniendo en cuenta que el trayecto más barato en barco, cuesta unos cinco euros para una estación situada a cinco minutos desde el embarcadero central, pues compensa. Y sinceramente, navegar con unos cómodos barcos con terraza superior sin techo por la bahía de Sydney, es una gratificante experiencia.

Una estrategia puede ser visitar la playa de Bondi, situado a unos 8 kms del centro de la ciudad, o como 25 minutos en bus y posteriormente, ir al embarcadero de la bahía (Circular Qay) y coger los barcos de transporte municipal. Más abajo indico las combinaciones de líneas a tomar para cada recorrido.

Otra opción interesante es el llamado Family Funday Sunday, que consiste en que familias con niños, los domingos, pueden tener un pase diario costando 2,5 dólares australianos (1,60 euros) por persona y siendo mayores de cuatro años. Los niños menores de esta edad, es gratis. Como mi mujer y yo no estuvimos un domingo ni tenemos niños, no pudimos acogernos a esta tarifa. No se hasta que punto controlan esa tarifa presentándose dos personas adultas y diciendo que son pareja, matrimonio, etc. o sólo es válida si se viaja con niños. En la web de arriba, no indica nada.

QUE VISITAR

Como había comentado anteriormente, Sydney es una ciudad agradable de pasear, sinceramente, da gusto. Amplias aceras, una hermosa conjunción de estilos arquitectónicos tales como el estilo victoriano y rascacielos, tráfico ordenado, muchas zonas verdes, etc.

Pero la gran mayoría de los lugares a visitar se encuentra justo bordeando la hermosa bahía de Sydney.

LA ÓPERA DE SYDNEY

Si hay un monumento que se identifica rápidamente con esta ciudad, es sin duda, su Ópera. Creo que debe ser los que quizá, más se puedan asociar a un lugar. Fue construido entre 1959 y 1973 por mediante el diseño del arquitecto danés Jorn Utzon.

Cada año alberga unos 2.500 eventos. Su horario de apertura al interior, es de 9:00 a 17:00 y el precio por dicho tour (más info aquí) es de 37 dólares australianos (unos 25 euros). La verdad, es que los precios de las atracciones en Sydney, desaniman un poco. Como digo, es una ciudad que se disfruta viéndola y paseando y ya la belleza externa de la Ópera, es impresionante y, además, gratuita.

Asimismo, justo antes de llegar a la Ópera, existe un restaurante con una gran terraza donde podremos deleitarnos con las vistas a dicho monumento, a la bahía y al Puente de la Bahía.

Hermosa bahía la de Sydney, sin duda.


La Ópera de Sydney









Gran animación la que hay siempre alrededor de la Ópera



EL PUENTE SOBRE LA BAHÍA.

Es otro de los iconos de la ciudad de Sydney y debido a su altura, es un referente para guiarnos por esta ciudad. Asimismo, es también visible desde una gran parte de la bahía. Es desde este puente donde se lanzan los famosos fuegos artificiales de fin de año.

Lo mejor es verlo ya que realmente, el atravesarlo es relativamente largo y desde la costa o a través de un barco, se obtienen mejores vistas en su conjunto. Asimismo, se ofrece la posibilidad de subirse a lo alto del puente y recorrer su estructura metálica por unos 300 euros.











En nuestro próximo post, hablaremos de otros lugares interesantes de Sydney y también, por desgracia, del secuestro a la Cafetería Lindt, que nos sorprendió en esa ciudad.

1 comentario:

  1. Excelente presentacion, realmente Sydney y la nacion son una maravilla

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