martes, 1 de septiembre de 2015

Viaje a Nueva York, 2º parte

En lo referente a los lugares a visitar en Nueva York, la gran mayoría se encuentran en la isla de Manhattan. Por ello, este post y el siguiente lo enfocaré empezando desde el norte (el barrio de Harlem) hasta el sur (donde coincidiremos con el embarcadero para dirigirse a Liberty Island, o lo que es lo mismo, la Estatua de la Libertad.

Sobre como moverse entre una punta y otra ya dependerá de cada viajero, de sus prioridades, tiempo, resistencia para caminar, etc. pero fácilmente se puede hacer caminando ya que las aceras son muy anchas, durante el recorrido disfrutaremos de la vida de de esta increíble ciudad y también, de vez en cuando, ante la gran cantidad de restaurantes de todo tipo, podremos hacer paradas.

Aquí muestro un mapa de Manhattan, que será muy necesario para saber de lo que hablamos en cada momento.


(Fuente)

Para la visita a Nueva York, se hace indispensable o un mapa, o si estamos más actualizado, un GPS. Lógicamente no nos vamos a comprar uno para este viaje pero ya hay aplicaciones móviles que permiten descargarse programas de GPS y también mapas offline, de tal manera que para saber las indicaciones de un lugar a otro, no tengamos que contratar ningún servicio de datos ni lógicamente, esperar alguna señal wifi abierta.

Para ello recomiendo la aplicación MAPS (ver web oficial)

Tras descargarnos esta app y sus mapas offline, la visita a Nueva York (y ya para el resto de ciudades del mundo) se hará más fácil y no nos perderemos o andaremos de más.

La ruta para este primer post, que se detalla más abajo la puedes descargar a través de Google Maps. o verla gráficamente en este mapa:


HARLEM

El barrio de Harlem, es uno de los más sorprendentes y pintorescos de Nueva York, con esa diversidad y cierta decadencia arquitectónica que lo hace diferente. Sin duda, dicho lugar hay que visitarlo en domingo. Así coincidiremos con alguna de las famosas misas en estilo gospel que hay en este barrio. La mejor manera de llegar es a través del metro, con la línea 2 o 3 (se puede coger en la mismísima estación de Times Square) parándonos en la estación de 116 St, que nos dejará en la Avenida Malcom X y subiremos por ésta hasta la calle 125. En esta calle, tendremos por ejemplo el famoso Teatro Apollo, la meca por antonomasia del inicio de muchos cantantes de color. Y justo enfrente (Lagree Baptist School, ver foto de fachada abajo), los domingos se ofrece un musical gospel que suele durar todo el domingo. Lo bueno de este lugar es que incluso el domingo por la tarde, había espectáculo cuando lo normal es que en el resto de iglesias, solo se ofrezca por la mañana. Por tanto, si no desean madrugar, este lugar es una buena alternativa. La entrada es gratuita aunque agradecerán algún donativo.

Fachada del Lagree Baptist Church



Por la vestimenta de los asistentes y el entorno, daba la sensación
de haber retrocedido hasta la América profunda de los años 50.


Los domingos, este barrio ofrece sus mejores galas y es muy impresionante ver como personas de una cierta edad, aún van ataviadas con trajes de los años 50. Sin duda, un auténtico paraíso para los fotógrafos el poder captar imágenes algo vintage.

Cierta decadencia en algunos locales en Harlem, pero ahí
también radica el encanto de este barrio


Moda años 50 en el siglo XXI




La fachada del famoso Teatro Apollo

Escaleras típicas en muchos edificios en Nueva York 

Posteriormente, tras deleitarnos con dicho barrio, habría que ir en dirección sur. Una buena opción sería bajar por Amsterdam Av. y así adentrarnos dentro de un campus universitario norteamericano y alucinar un poco con la fama que tienen estos lugares de hacer vida totalmente al aire libre. Lo podremos ver en el campus de la Universidad de Columbia y es muy recomendable ver dicho lugar. En la misma calle, también nos encontraremos con la Iglesia Catedral de San Juan el Divino.

Campus de la Universidad de Columbia

Otra imagen de dicho campus

Iglesia Catedral de San Juan el Divino


Posteriormente, ya nos encontraremos con la calle “Cathedral Pkwy”, en el que ya enfilaremos camino a Central Park.


CENTRAL PARK.

Es el auténtico pulmón de la ciudad, el eje de la vida social y también lugar de escapatoria de muchos neoyorquinos que quieren escapar del cemento y hormigón.

Este parque es tan grande y dotado de raíles para bicicletas y patines que a veces da la sensación de estar totalmente fuera de una gran urbe. Justo en la entrada por el norte del parque (desde donde accederemos Si provenimos de Harlem), hay un pequeño lago con unos cuantos metros cuadrados de arena, que nos hace dar la sensación de estar en un playa. No es un lugar para bañarse los humanos pero bueno, se puede uno refrescar los pies si lo desea. Ya un poco en dirección al sur, veremos una gran explanada muy utilizada como zona de camping, jugar al fútbol, etc. La longitud de Central Park es de cuatro kms de largo por ochocientos metros de ancho, es decir, que si se desea atravesar de punta a punta, llevará su buen tiempo.

Paralelo a Central Park, discurre la Quinta y la Octava Avenida, con una gran cantidad de museos.

Desde el mirador del Rockefeller Center, nos podemos
hacer una idea del gran tamaño de dicho parque.



Carriles en el interior expresamente para bicicletas, personas,
monopatines, etc.




Booking.com

MIDTOWN

Tras haber llegado al fin de Central Park (otra opción también si nos cansamos del parque es salir y coger un taxi por ejemplo hasta el final de él, con un precio de unos siete euros), es coger la Quinta Avenida.

Justo en la esquina de la Quinta Avenida con la calle 50, nos encontraremos con unos edificios de esta ciudad. Por un lado está el famoso Rockefeller Center, la Catedral de San Patricio y el Radio City Music Hall.


La Catedral de San Patricio es la principal referencia religiosa de Nueva York y su visita es obligada ya que nos permitirá ver un trozo de arquitectura europea religiosa en Norteamérica.

Fachada de la Catedral de San Patricio

Interior



Fachada vista desde enfrente, el Rockefeller Center


Con respecto al Rockfeller Center, según se vaya con buen tiempo, nos encontraremos con una gran terraza donde tomar algo o si ya vamos en meses fríos, veremos la famosa pista de patinaje.

En el interior del edificio, está uno de los principales miradores de la ciudad, el Top of the Rock, (abierto de 8:30 a medianoche todos los días) que le hace la competencia al del Empire State Building. Mi mujer y yo preferimos este mirador ya que desde aquí se puede ver el anterior edificio y también ofrece unas vistas impresionantes de Central Park. Los precios para acceder al mirador son los siguientes: 30 dólares pero también existe una opción por 45 dólares y da la posibilidad de acceder dos veces en un mismo día, lógicamente enfocado a que una vez sea de día y otra de noche (opción sun and stars). Un buen sablazo pero venir a Nueva York y no ver esta ciudad desde las alturas, es un delito. Nosotros elegimos esta opción pero sinceramente, las vistas que se ven cuando hay luz solar, son mucho mejores. De noche, únicamente se ven muchas luces pero no nos da una idea de la majestuosidad y arquitectura de los rascacielos de dicha ciudad.


Impresionantes las vistas



El famoso Empire State Building

Desde dicho mirador, se puede divisar la Estatua de la Libertad




Interior del Rockfeller Center

Visión nocturna desde dicho mirador. Personalmente prefiero
las vistas diurnas






Justo a un lateral de dicho edificio, está el Radio City Music Hall. Es interesante pasarse de noche para ver las famosas luces de neón de su cartel.

Las famosas luces de neón del
Radio City Music Hall

Tras terminar de ver dichos lugares, enfilamos la Quinta Avenida hacia el sur hasta la calle 42. Una vez lleguemos aquí veremos el Bryant Park, otro lugar de esparcimiento de esta ciudad y también, nos encontraremos con la Biblioteca Pública de Nueva York, cuya entrada es gratuita y muy recomendable ya que es como retroceder en el tiempo por su decoración y cuadros de personajes famosos.

Bryant Park



Una preciosidad la Biblioteca Pública de Nueva York






Fachada de la biblioteca


Posteriormente, y dirigiéndonos al este desde donde habíamos venido (en Park Avenue) nos encontraremos con la famosa estación central de Nueva York, Grand Central Terminal (cuyo hall principal ha salido en innumerables películas) y justo al lado, otro de los edificios más emblemáticos (y quizá el más bonito) de la la ciudad, el famoso Chrysler Building.

El Edificio Chrysler
Interior de Grand Terminal Central




Posteriormente, tras ver todos estos monumentos, muy cerca unos de otros, cogeremos la Calle 42 en dirección este (nuevamente pasaríamos por Bryant Park) y en la Séptima Avenida, nos encontraremos con la famosa Times Square, lugar desde donde los neoyorquinos celebran la entrada de Año Nuevo. Es el verdadero epicentro de la ciudad, donde cualquier visitante pasará alguna vez. Muy cerca, se encuentra el Museo de Cera, uno de los más famosos del mundo en este género.


La bulliciosa Times Square




Siguiendo camino hacia el sur, podemos coger la Octava Avenida y en la confluencia con la calle 33, llegaremos al famoso Madison Square Garden (donde y juegan los New York Knicks y también lugar de celebración de numerosos eventos). Al llegar a esta calle, nos dirigimos en dirección este a la Quinta Avenida y veremos el colosal Empire State Building. Este edificio también tiene un mirador, el precio es a partir de 32 dólares (ver todos los precios) y su horario es de 8:00 a 2:00. Por comentarios y críticas, se comenta que el anterior que comentamos, el Top of the Rock, del Rockefeller Center, es mucho mejor. Ya lógicamete dependerá de cada uno pero ante los excesivos precios de los miradores, tal vez haya que hacer una criba a la hora de seleccionar alguno de los dos.

Imponente el Empire State Building



Ya una vez desde aquí, otros puntos interesantes a ver en Manhattan están a una cierta distancia. Una opción es coger el metro en la estación 34 St (que se encuentra lógicamente en la calle 34), coger la línea "B" o "D" y apearse en la estación de Grand St (no confundir con Grand Terminal Central) pero si se desea seguir caminando, lo mejor es regresar a la Sexta Avenida con la Calle 33, que allí empieza una avenida en oblicúa, la famosa Broadway Avenue hasta Unión Square, donde termina dicha vía. Seguidamente, hay que tomar la Cuarta Avenida. A partir de dicho punto es seguir dicha vía hasta el Kenmare St., donde está la estación anteriormente comentada, Grand St., y donde empieza Little Italy, la Pequeña Italia.

El Edificio Flatiron, muy famoso también en NYC



Union Square

Arquitectura típica de Nueva York



Realmente de la pequeña Italia, ya no queda prácticamente nada, salvo algunos restaurantes. Tras seguir la Cuarta Avenida, llegaremos a Chinatown, que está realmente pegado al barrio italiano y aquí, me esperaba mucha más población y negocio chino pero realmente toda su concentración prácticamente estaba en Madison St. De hecho, la zona donde nos alojamos nosotros, en Queens, tenía mucho más movimiento de población china.

Un buen lugar para conseguir recuerdos de
NYC a buen precio.




Y aquí termina nuestra primera crónica de lugares a visitar en Nueva York. En el siguiente comentaremos todo lo pendiente del sur y también una visita al barrio de Brooklyn.

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