sábado, 4 de marzo de 2017

Viaje a Jordania, 2º parte. Que ver en Ammán

Empezamos nuestra primera crónica sobre lugares ya en si con la capital del país, Ammán. Esta ciudad, muchas veces olvidada de los circuitos turísticos, nos sorprendió muy satisfactoriamente. Sin duda, se merecería unos días de visita ya que al ser la entrada y salida del país a través de su aeropuerto, inexorablemente pasaremos por ella. Tal vez con dos días, estaría bien la estancia.

En este post, hablaremos de los principales lugares a visitar así como algunas recomendaciones y consejos, en lo referente a esta ciudad. Una ciudad que debido a sus siglos de historia, es un buen referente para disfrutar de arquitecturas de diversas épocas aunque bien es cierto, que la gran explosión demográfica de Ammán, se produjo en el siglo XX y eso ha hecho mella en su relativo caos arquitectónico.




COMO MOVERSE POR AMMÁN.

Afortunadamente la gran mayoría de los principales lugares a visitar, están cerca y si se dispone de una cierta fortaleza física, se podría hacer caminando. No obstante, debido a la relativa complejidad de la orografía de esta ciudad, algunas cuestas, se pueden hacer duras, especialmente si se desea ver quizá la principal atracción turística de esta ciudad, la Ciudadela (Citadel).

Asimismo, la oferta de alojamiento no es relativamente amplia en la zona más turística de la ciudad y tal vez, el hotel se encuentre algunos kilómetros. Como habíamos comentado en el primer post, el transporte público de autobuses en este país, deja mucho que desear y probablemente, para cubrir las distancias, tengamos que solicitar un taxi. Éstos vienen provistos de taxímetros pero al igual que muchos lugares del mundo, los conductores lo obvian cuando se recoge a un turista y por tanto, toca regatear. Tal vez entre 2 y 3 dinares por carrera, sería suficiente (de 3 a 4 euros).

DONDE ALOJARSE

Mi mujer y yo nos alojamos en dos hoteles. El primero fue en un hotel algo alejado del centro pero que estaba bastante bien, el Thousands Nights Hotel. Este hotel, de cinco estrellas, normalmente suele valer como 100 euros la noche pero a través de booking.com, pudimos encontrarlo por unos 60 euros y mereció mucho la pena. El desayuno era exquisito y las habitaciones muy amplias y cómodas. El hotel, debido al miedo de muchos turistas por visitar Jordania ahora mismo, estaría quizá al 25% de ocupación. La parte negativa era que cerca no había relativamente nada y había que coger taxi.

El otro hotel, el que cogimos después de volver de Petra y ya para coger el avión, se encontraba justo al lado del Zoco de Ammán. El hotel es el Art Hotel Downtown y su precio era de unos 30 euros la noche con desayuno y bueno, pues quizá su principal ventaja era la ubicación. Eso de salir y tener enfrente el zoco y muy cerca las principales atracciones turísticas, no tiene precio. Este hotel lo cogimos porque el último día queríamos hacer compras y para no ir cargados, podíamos descargar lo comprado en la habitación. Lo malo es que ese día, el frío y la lluvia en Ammán, fue tan intenso que tuvimos que cambiar un poco los planes.

Sobre cual de los dos es mejor. Bueno, si lo que se busca es un lugar para dormir, que esté normalito y cerca de todo, pues este último. Si uno prefiere sacrificar la distancia por la comodidad, sin duda el primero.
Booking.com

DONDE COMER

A lo largo de la ciudad, no hay ningún problema para lo referente a la comida, pudiéndonos encontrar desde buenos y caros restaurantes a lugares más baratos. Al ser un país árabe, y al igual que hemos visto en otros lugares con esa religión, que hay muchos establecimientos de comida rápida pero usando sus gastronomía y sirviendo platos como kebabs, humus, falafel, etc. La carne de cerdo es muy difícil de conseguir (de hecho, en los supermercados, los embutidos eran principalmente de pavo o pollo) y la cerveza (y el alcohol en general), en los pocos lugares autorizados, es bastante cara. Mucho cuidado en ese sentido porque puede inflar bastante la cuenta


 LUGARES A VISITAR.

En este mapa, indico los lugares que visitamos así como el orden a seguir a fin de minimizar el tiempo empleado en trasladarnos de un lugar a otro:




La Ciudadela  (Citadel Amman)

Sin duda alguna, el gran atractivo y reclamo turístico de esta ciudad. Es el emplazamiento de la antigua Rabbath-Ammon, que es un conjunto de ruinas romas, bizantinas y de las primeras épocas musulmanas.  Si se es un gran aficionado a la historia, seguro que se disfrutará aquí y una visita, puede llevarnos entre una o dos horas.

La entrada a dicho reciento está incluido en el Jordan Pass y su horario de apertura es de 10:00 a 17:00

Asimismo, al estar situada dicho emplazamiento en una colina, tendremos la oportunidad de ver grandes vistas y panorámicas de la ciudad de Ammán, incluído un gran mástil con la bandera jordana.

Dentro de dicho recinto, tendremos la oportunidad de ver, por ejemplo:

El Museo Arqueológico de Jordania. Muy recomendable la visita ya que este país, al haber sido un gran paso de civilizaciones y ejércitos, en lo referente a yacimientos, ha quedado un gran legado histórico, muy difícil de encontrar en otros lugares. Destaca sobre todo, las figuras antropomórficas de Ain Ghazzal, que datan de 6000-8000 a.C. y que son las figuras cerámicas más antiguas de representación de figuras humanas.






Las figuras con rostros humanos más antiguas de la historia

Mapa de Jordania con el anterior rey y el actual.


El complejo del Palacio Umayyad que data de 720-750 d.C. La gran puerta de entrada monumental con una forma de cruz y cuatro nichos abovedados conducen a un patio y una calle adornada con columnas que recorre un complejo que cuenta con edificios en ruinas a ambos lados.








El Templo de Hércules, construido durante la época del Emperador Marco Aurelio (161-180 d.C.).





La Iglesia Bizantina, que se cree que data de los siglos VI o VII d.C. Una serie de columnas corintias enmarcan el lugar.




El Teatro Romano.

Justo desde el complejo anterior, es posible divisar el Teatro Romano, que se podrá llegar o bien por taxi o como está a aun altitud inferior, pues bajando a pie cuesta abajo.

Es otro de los grandes legados que dejó el Imperio Romano en estas tierras. Catalogado como uno de los más grandes del mundo, su capacidad es de unos 7.000 espectadores y en la actualidad se sigue utilizando para eventos culturales y musicales.

Aunque desde lo más abajo del anfiteatro, subir hasta el final, pueda parecer unas tortura física, el hacerlo conlleva un gran premio con unas hermosas vistas y una panorámica general de este hermoso lugar.







Asimismo, la entrada a dicho anfiteatro es muy interesante, con una gran cantidad de columnatas.





La entrada a dicho reciento está incluido en el Jordan Pass y su horario de apertura es de 10:00 a 17:00 y está incluida en la Jordan Pass.

Justo en uno de los laterales de dicho anfiteatro, se encuentra el El Museo Jordano de Tradiciones Populares se fundó en 1971. Su cometido es reunir la herencia popular de los pueblos palestino y jordano por toda Jordania, y proteger y conservar dicha herencia para las generaciones futuras. El museo también se ocupa de promover su herencia popular en el mundo.







Cuenta con cinco salas de exposiciones. La primera sala está dedicada a los trajes tradicionales de la ribera este. En la segunda sala, se muestran las joyas y elementos cosméticos de las diversas regiones de las riberas este y oeste.

La tercera sala da cabida a una colección de trajes y tocados palestinos. En la tercera sala, se exhibe una colección de cerámica y vasijas y recipientes de cocina de madera, así como una colección de joyas de plata y trajes de novia de Cisjordania. La quinta sala, que se encuentra en una cámara del teatro romano, acoge una colección de mosaicos procedentes de iglesias bizantinas de Jerash y Madaba.


Al otro costado del Anfiteatro, se encuentra el Museo del Folclore Jordano. Fue fundado por el Departamento de Antigüedades y abrió oficialmente sus puertas al público en 1975.



El Zoco de Ammán.

A aproximadamente unos 10-15 minutos caminando desde el Anfiteatro, nos encontramos con el Zoco de Ammán. Si se va a este zoco con la idea de encontrarnos con un parecido al de Marrakech o Estambul, estamos equivocados ya que es más bien un gran conjunto de tiendas pero accesible desde las calles. O sea, que más bien se asemejaría a una zona de tiendas en España.

El relativamente poco turismo que viene a Ammán, hace que sea eminentemente enfocado al público local y muchos de los precios, vienen en numeración árabe y por tanto, tengamos que aprendernos los números en este alfabeto o preguntar al dependiente. Es muy recomendable su visita y si les gusta el arte árabe, seguro que encuentran cosas muchísimo más baratas que en España.

Aunque la gran mayoría de los precios estén marcados, por supuesto, la cultura del regateo, también se puede utilizar.












Justo detrás de la Mezquita Gran Hussein, que se comenta abajo, hay un gran mercado, principalmente de comestibles y sería un buen lugar para comprar especies, frutos secos o productos típicos del país. Asimismo, y como he indicado en más de un artículo, una visita a un mercado debe ser siempre una cita inexcusable para conocer la idiosincrasia de un pueblo. Tal vez una pequeña visita y el observar todo ese movimiento, sea algo único en muchos lugares y que no podremos ver en España.









La Mezquita Gran Hussein

Tras un corto paseo a través de las bulliciosas calles del centro de Amán y del rutilante zoco se encuentra la Mezquita del Gran Hussein. Esta mezquita de estilo otomano fue reconstruida en 1924 con llamativas piedras blancas y rosas por el Rey Abdullah I en el lugar que ocupaba una antigua mezquita construida originalmente en el año 640 d.C. por Umar ibn Al-Khattab, el segundo califa del Islam. Se piensa además que esta era la ubicación de la desaparecida Catedral de Filadelfia.




El Museo Jordano

Ya un poco más alejado de los lugares indicados arriba, se encuentra el Museo Jordano, en el nuevo centro dinámico del área de Ras al-‘Ayn. Presenta y muestra la historia y el patrimonio cultural de Jordania con una serie de hermosas galerías. Funciona como un centro nacional de aprendizaje y sabiduría que refleja la historia y la cultura de Jordania. El Museo Jordano logra captar de un modo cautivador y educacional el patrimonio histórico cultural del Reino, mostrando su pasado, su presente y su futuro.

El horario del museo es de sábado a jueves, de 10:00 a 14:00. El precio de la entrada es de 5 dinares jordanos (unos 7 euros). Algo caro y además, hay que tener en cuenta que NO está incluido en el Jordan Pass.










Aquí termina nuestra crónica sobre Ammán. La próxima entrada, versará sobre la famosa Petra.

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