jueves, 31 de octubre de 2019

Qué ver en un día en Almaty (Kazajistán)

Durante nuestra planificación del viaje al Cáucaso, nuestras opciones desde China no eran tan amplias como desde Europa y tras ver un equilibrio entre precio y comodidad, vimos que una buena opción era volar en Air Astana.

Asimismo, teníamos varias posibilidades en lo referente a la duración de la escala y, sin duda, vimos que al tener la opción de estar bastantes horas en cada una de las dos principales ciudades de Kazajistán, Almaty y su capital Nur Sultán, no lo dudamos y decidimos conocer ambas urbes, una muy distinta de otra pero con algo en común, el carácter maravilloso y gentil que tienenlos kazajos.

Así, que en este post, hablaremos de la primera ciudad que vimos, Almaty.


COMO LLEGAR DEL AEROPUERTO A LA CIUDAD

Nada más salir de la puerta de recogida de equipajes, nos abordarán varios taxistas. El modus operandi en la gran mayoría de países que pertenecieron a la Unión Soviética (Rusia incluida) es que estos taxistas, normalmente suelen ser “piratas” y nos pedirán una cantidad desorbitada para trasladarnos al centro o o lugar deseado.

Normalmente, en todos los aeropuertos suele haber un mostrador ya con tarifas oficiales. Hay que buscarlos si se desea coger un taxi legal.

También, el que tenga instalado una app como Yandex (el sucedáneo de Uber en los países exsoviéticos), puede usar el servicio. Lo malo es que muchas veces, en el caso del aeropuerto, el acceso suele estar restringido para fomentar y favorecer el uso del taxi tradicional.




Y luego, está la opción de utilizar el transporte público como el autobús, en este caso. Es la opción que usamos mi mujer y yo ya que muchas veces, una cultura o la idiosincrasia de un país se conoce viajando en el transporte común.

Desde el aeropuerto, salen los buses 3 y 92. Si se desea ir al centro, la mejor opción es el número 92. Para apearse del bus, quizá la mejor parada es la que hace esquina entre la Rayimbek Avenue y la Avenida Nur Sultan Nazarbayev. Esta parada coincide con la estación de metro Rayimbek. (Ver ubicación). 


Interior del autobús 92.

Mi mujer y yo, para las pocas horas que íbamos a estar en Almaty (al igual que en el viaje de vuelta, en Nur Sultán), no compramos ninguna tarjeta SIM kazaja y lo que hicimos, fue descargarnos los mapas offline de Google Maps de dichas ciudades. Por tanto, la mejor opción para que el autobús no se nos pase de parada, sea indicar ese punto en la app y cuando veamos que llega a él, pararnos.

El precio del autobús desde el aeropuerto costó 150 tenge (unos 30 céntimos de euro)

COMO MOVERSE EN ALMATY

Almaty es una ciudad maravillosa para caminar y es probable que no necesitemos transporte público. No obstante, si se desea usarlo, un inconveniente que tenemos es el alfabeto cirílico, que tal vez, si no se está habituado a él, cueste al principio. Ver web oficial


Autobuses típicos de Almaty

Cartel de una parada de bus totalmente en cirílico

Otra opción es usar el metro de la ciudad y que únicamente tiene una línea. Es una opción interesante ya que hay una estación cerca, llamada Abay, del funicular que va a Kok Tobe (que hablaremos más abajo) y que nos llevaría al punto anteriormente comentado donde nos dejó el autobús desde el aeropuerto (estación de Raymbok Batir), pero en este caso, para volver a él tras visitar la ciudad. (Más información, con mapa, del metro)






El billete del metro cuesta 80 tenge (unos 15 céntimos de euro). Aquí, a diferencia del autobús, todas las estaciones están señalizadas en inglés.




Otra alternativa es parar directamente a un conductor, suelen ofrecerse al aminorar la velocidad tras ver a un turista, y tras mostrarle el lugar deseado (o punto del google maps), indicarles que nos lleve allá. Es una práctica muy generalizada en estos países. Lo normal es no pagar más de 500 tenge, un euro aproximadamente.

DONDE COMER

Mi mujer y yo estuvimos en Almaty un domingo desde aproximadamente las 10 de la mañana hasta las siete de la tarde, que volvimos al aeropuerto rumbo a Bakú (Azerbaiyán).

Por tanto, son relativamente muchas horas y lógicamente debíamos alimentarnos. No habíamos visto nada de restaurantes previamente al viaje ya que pensamos que encontraríamos ahí.

Y en efecto la oferta gastronómica, tanto de restaurantes como de cafeterías, es bastante buena y no hay que preocuparse por ese tema. Tratándose de Asia Central, la carne es un poco monotema en los restaurantes pero se podía encontrar también comida vegetariana y en menor medida, pescado.

En las fotos que pongo abajo, los precios vienen, lógicamente, en la moneda oficial, que el tenge. Para hacernos una idea, rápida, indicar que un euro son unos 500 tenge. No obstante, siempre es bueno, saber como oscila dicha moneda si se va a viajar allá.

En nuestro caso, hicimos un pequeño tentempié en un restaurante justo ubicado de la Catedral, el Gul Var. Estaba bastante bien y los precios muy bien. En general, Almaty nos pareció una ciudad bastante barata y donde se puede comer y vivir bien. Ver ubicación de dicho restaurante. 

Como vemos, la gran mayoría de los platos está por debajo de los cuatro euros


Otra opción es cuando subamos a la colina de Kok Tobe. Dicho emplazamiento es muy familiar y especialmente los domingos. Destaca por los kebabs y otras especialidades de la zona. 





Y donde hicimos la comida principal, cuando habíamos visto todo lo anterior y hacer un poco de tiempo para no irnos muy pronto al aeropuerto, fue en el Restaurante ABR, con una excelente relación calidad precio. Una comida para dos personas con bebida y postre, rondó los 12 euros. Hay varios restaurantes de esta marca por la ciudad. Nosotros, concretamente fuimos al que está en la dirección Avenida Rostyk 71 (ver ubicación), justo enfrente del teleférico a Kok Tobe. 


Parte de la carta de dicho restaurante

El entrante que pedimos

La factura, 7.366 tenge. Unos 17 euros


QUE VISITAR EN ALMATY

Hay que tener en cuenta que teníamos unas horas concretas ya que nuestro vuelo partía el mismo día pero no obstante, creo que nos dio tiempo suficiente a ver las principales atracciones a la ciudad y al menos, la ruta que indico sirve como referente a futuros viajeros que vayan a ver esa hermosa urbe.

La ruta fue la siguiente: 




La Calle Arbat

Esta calle es una de las principales arterias peatonales de la ciudad y los fines de semana, suele haber muchos artistas exponiendo sus obras.





Es un punto de inicio fantástico para adentrarnos en la forma de vida de los kazajos.





La Mezquita Central de Almaty

Esta visita es relativamente prescindible pero como coge de paso para el siguiente lugar, pues se puede visitar. Es una mezquita simple a diferencia de las que nos podremos encontrar en la moderna Nur Sultan pero también es un referente en lo que a mezcla de religiones hay en Kazajistán ya que perfectamente conviven musulmanes y cristianos ortodoxos, junto con otras pequeñas minorías..





Dicha mezquita tiene una capacidad para unos 7.000 fieles. Se empezó a construir en 1890 y se terminó en 1999, casi 130 años después. Esa ralentización fue debida entre otros factores al atraso que sufría esta zona en los inicios del siglo XX y los posteriores 70 años de comunismo, que rechazaba cualquier creencia religiosa. 




El Mercado Verde (o Zelenyy Bazar)

Si el anterior lugar comentado habíamos dicho que era prescindible en este caso, no se puede entender la ciudad de Almaty sin este mercado.


Fachada del mercado con su verde característico

Muy recomendable su visita ya que se puede decir que es el verdadero pulmón social de la ciudad y donde veremos el discurrir la vida de los kazajos. 

Siempre he pensado que para conocer un país, hay que viajar en su transporte público y visitar un mercado. Pues este mercado, ya es un ejemplo elevado a su quinta potencia.






Su configuración es de dos plantas, estando la primera dedicada a productos de alimentación y la segunda planta, a ropa y productos importados. Aquí se nota la gran influencia y cercanía de China, ya que daba la sensación que la gran mayoría de los productos provenían de ahí.





También, si quiere degustar los productos de la tierra, es quizá el mejor lugar y muy especialmente la manzana ya que, de hecho, la palabra Almaty significa manzana y se dice que dicho fruto proviene de esta nación centroasiática.

En las calles aledañas al mercado, también hay numerosos puestos de venta.




La Iglesia de la Ascensión de Almaty (o Catedral de Zenkov)

Otro lugar imprescindible a visitar en Almaty es dicha iglesia. Fue terminada en 1907 y es el segundo edificio de madera más alto del mundo.

Mi mujer y yo, al estar un domingo, pudimos notar que es también otro termómetro social de la ciudad y especialmente, de un tiempo para acá, cuando tras la caída de la antigua Unión Soviética en 1991, la fe cristiana ha vuelto a resurgir de sus cenizas.





El interior también es digno de ver.





Alrededor de dicho iglesia, hay grandes jardines que suele haber exposiciones, degustaciones, etc. Nosotros estuvimos en agosto y es un mes donde suele haber mucho tipo de actividades de este tipo. El invierno es duro en estos países y las muestras en el exterior, se limitan muchas veces a lo mínimo o nada.





Justo en uno de los jardines laterales de la iglesia, está uno de los restaurantes que comenté más arriba, el Gulvar Restaurant.

La Colina de Kok Tobe

Y sin duda, la guinda final a una corta visita a Almaty, la pondría la Colina de  Kok Tobe, de unos 1.100 metros de altura (200 metros sobre la ciudad) y es la zona más amplia de esparcimiento de Almaty .




La mejor manera de llegar a la cima es a través de su teleférico y que durante su “vuelo”, nos permitirá ir viendo la ciudad y el fantástico paraje natural en el que se encuentra rodeado, con hermosas montañas.








Ya, en dicha colina, veremos una gran cantidad de atracciones como una noria y numerosos lugares para comer. También, destaca las hermosas vistas que podemos ver de la ciudad. Sin duda, también es otro gran referente social de la ciudad.






Algunos precios, por ejemplo, tenemos que el teleférico ida y vuelta, era 2.000 tenge (unos cuatro euros) y la noria, que permitía aún más unas esplendorosas vistas a la ciudad, 1.000 tenge (unos dos euros).




Si desea llevarse algún souvenir de la ciudad o el país, también en dicha colina hay numerosos puestitos de venta.




Como vemos, unos precios relativamente irrisorios comparado con lo que nos podrían cobrar en muchas ciudades europeas.

Y aquí termina nuestra crónica de la ciudad, donde pudimos disfrutar de mediodía. Es una ciudad que merece mucho la pena y verla con tranquilidad. También, su entorno natural se está convirtiendo en un destino al que le guste el senderismo.

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