sábado, 9 de julio de 2016

Viaje al sur de Albania, 3º parte.

En esta tercera y última parte sobre nuestro viaje al sur de Albania, nos adentraremos en el interior, en la hermosa localidad de Girokaster, junto con una belleza de la naturalezaa llamada el Ojo Azul, que es básicamente una pequeña laguna. 

También hablaremos un poco de la hermosa costa que va desde la ciudad de Saranda hasta Vlora, que esperemos que no caiga en la desgracia de grandes hoteles y complejos vacacionales y, finalmente, comentaremos de distintas alternativas si deseamos estar allá unos días más, y que podría ser visitar algunos países vecinos, siendo el caso más cercano, el de Grecia, a menos de una hora en coche.





DÍA 2 (GIROKASTER Y EL OJO AZUL)

La ciudad de Girojakaster se encuentra ya en el interior, a poco menos de dos horas aproximadamente de Saranda (ver recorrido en Google maps)



Ya en este viaje por carreteras interiores nos permitió ver mucha más vegetación que en la pelada costa y nuevamente, nos volvió a sorprender la belleza de este país, con esa frondosidad por un lado y por otro, con unos paisajes maravillosos con mezclas de eternas llanuras y abruptas montañas nacidas de la nada. A lo largo del camino, lógicamente hay pequeños pueblos (por ejemplo Shën Vasil) y pudimos parar en más de uno para tomarnos algún café y vivir y disfrutar de la cordialidad de esta gente. Aquí el café que se lleva mucho es el turco, al igual que en la vecina Grecia.

Una parada en el pueblo de Shën Vasil, para tomarse un café,
es obligatoria

Monumento en Shën Vasil en honor a sus caídos
en la Segunda Guerra Mundial


Las carreteras de Albania, bastante buenas para su poco tráfico.


Hermosos valles y montañas a medida que nos alejábamos de la costa



Imágenes muy comunes en este país




Girokaster es una hermosa localidad con calles y casas de piedras y que merece mucho la pena pasear por ella ya que aparte de su belleza, relativamente no es transitada por muchos coches y por tanto, es un deleite.

Esta ciudad, lugar de nacimiento del dictador que aisló al país del resto del mundo, Enver Hoxha  tiene justo en una de las montañas que la bordean, un fuerte y que sirve de lugar cultural y etnográfico para hacerse una idea de la historia de Albania ya que en su interior podremos ver esculturas que evocan a su pasado guerrero así como la oscura y dura etapa llevada cabo por Hoxha. el precio para entrar a dicho monumento es de 150 lek (aproximadamente un euro).

Vistas de Girokaster desde su fuerte


Un avión derribado a los norteamericanos, sirve como de gran
reliquia y hazaña por parte de los albanos

El interior de dicho fuerte, sirve también como de un pequeño museo militar


Ya luego, cuando terminamos de visitar relajadamente esta ciudad, y a mitad de camino a Saranda, se encuentra un regalo de la naturaleza, el Ojo Azul (Blue Eye) que tiene la particularidad de ser un pequeño ecosistema con un color de agua hermoso y con una fría temperatura de 10 grados durante todo el año. La verdad es que fue un lugar que nos sorprendió mucho, totalmente rodeado de una hermosa e impresionante naturaleza.
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En esta laguna, hay diversos lugares para comer y aunque sea un lugar eminentemente turístico, la calidad de la comida era excelente y con precios muchos más bajos que en muchos países de Europa. Yo recomiendo el que está situado justo a la derecha de la entrada, el pegado a la zona más ancha de la laguna. Fácilmente, dos personas podían comer ahí por 15 euros, teniendo en cuenta que un gran plato de carne de vaca, la especialidad de la casa, para dos personas valía 10 euros. Luego, entre el café y la cerveza, otros cinco euros.

Un descanso para el cuerpo y un regalo para la vista




Puesto de souvenirs en dicho lugar. El rojo de la bandera de Albania
predomina principalmente.



DÍA 3 (CARRETERA ENTRE SARANDA Y VLORA)

Es otra opción a realizar bastante interesante y que lógicamente, se podrá hacer únicamente con coche de alquiler, por aquello de darnos la libertad de pararnos donde deseemos y el tiempo que nos apetezca.

Entre las localidades de Saranda y Vlora, discurre una carretera que bordea totalmente el litoral y en ella, nos podremos encontrar con diversas localidades situadas justo en la costa. 



Hay que tener en cuenta que muchas veces, la playa no está en la misma carretera sino que hay que tomar pequeños caminos, a veces de tierra, para llegar a ellas. Pero al transitar por estas pistas, nos daremos cuenta, por un lado que aquí no todo es alquitrán para el asfalto y también, que nos permitirá ver pequeños poblados donde discurre la vida de los albanos, con sus pequeñas tiendas, plaza del pueblo, etc.



A veces, para acceder a la costa, había que tomar caminos
prácticamente sin señalizar

Desde la carretera principal, la gran mayoría del tiempo, se divisaba
un hermoso azul del cielo y el mar

Playas prácticamente vírgenes, sin grandes complejos hoteleros
en la costa



Costa cuyos únicos visitantes era el ganado de la zona



Alguna que otra cala, se veía preparada ya para el turismo

Los hermosos colores que tomaba el mar







Así, como paradas obligatorias, tendremos Porto Palermo, una pequeña población asentada sobre una península y flanqueada por un castillo. Todo muy idílico como podemos en estas fotos.





También es interesante, aunque ya más explotado, la localidad de Himare, que nos recordó un poco a Ksamil. Es probablemente,  de una gran parte del litoral, es donde hay más diversidad y oferta de restaurantes. Tal vez, y para no abusar mucho del coche y la carretera, sea un buen punto para volver a Saranda.  Si realizan esta travesía, hay muchos lugares habilitados a través de la carretera, para aparcar el coche un rato y disfrutar de las hermosas vistas que divisábamos.


La playa de Himare. Tal vez, un buen punto de finalización para volver a
Saranda


OTRAS ALTERNATIVAS

Si se quisiera comprimir una visita al sur de Albania, tal vez con tres días, y organizados de la forma anterior, sería una buena opción. Pero si se están más días, hay lugares tan hermosos de los comentados arriba, que a uno no le importaría relativamente repetir.

No obstante, si se desea visitar nuevos emplazamientos, una opción podría ser ir hasta Vlora, una de las principales ciudades de Albania y también, un bastión importante del turismo en esa zona. La distancia entre Saranda y Vlora, es de unos 65 kms (ver mapa que puse más arriba)

Si se dispone de un coche con permiso para cruzar fronteras (esto es muy importante dejarlo aclarado cuando se alquile un coche), otra opción es acercarse a Grecia, cuya frontera únicamente dista a unos 40 kms. (ver ruta en Google Maps)




Y si se llegó a Albania, a través de su capital, Tirana, y se está en la zona sur y se desea visitar Corfú, en un post anterior, comenté como se podría hacer.


Y así termina esta crónica de tres artículos dedicados al sur de Albania. Un país que, tanto a mi como a mi mujer nos encantó, y que estoy seguro que en un futuro, volvamos a verlo con más profundidad y de norte a sur.

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