sábado, 17 de diciembre de 2016

Viaje a Sudáfrica, 1º parte. Consejos prácticos.

En el mes de noviembre de 2016, me vi con un dilema. Tenía tres semanas de vacaciones y durante este mes, una gran parte del hemisferio norte, registra unas temperaturas muy bajas y, viviendo en India, una opción posible podría ser visitar algún lugar del sureste asiático.

El “problema” es que relativamente nos queda muy poco por ver de esta zona del mundo y tres semanas, dan para mucho. O sea, que había que buscar nuevos destinos y mi mujer y yo decidimos que una buena opción, podría ser conocer un nuevo continente, y ese era África (ya que únicamente habíamos estado en Marruecos), así por tanto, relativamente lo vimos como unas tierras nuevas y finalmente, hemos de decir que, sencillamente, este continente, nos encantó y fascinó, como a muchos viajeros.


Esas tres semanas las repartimos en una en la hermosa y diversa Isla Mauricio y posteriormente, las otras dos semanas (salvo unos tres días en la sorpresiva y preciosa Suazilandia) en Sudáfrica, que es por donde comenzaremos primero nuestros relatos y recomendaciones.

COMO ENFOCAR UNA VISITA A SUDÁFRICA.

Si alguna vez van a este país (con una extensión de dos veces y media España), mi gran recomendación es centrarse en la impresionante fauna y flora que ofrece esta nación. Quizá, en lo referente a visitar ciudades, las limitaría mucho ya que salvo Ciudad del Cabo, las otras, relativamente, no tienen mucho que ofrecer y por desgracia, Sudáfrica, es uno de los países más peligrosos del mundo. Y aquí, hablar de peligro, se refiere a tiroteos o robos con fuerza.

Nuestra estancia en urbes, se limitó a un día y medio en su tranquila capital, Pretoria, y en el caso de Johannesburgo, el día previo al avión de vuelta, nos alojamos en un hotel cercano al aeropuerto y con servicio gratuito de bus. Así, que poco pudimos ver de ciudades aunque ese no era nuestro objetivo.

La ruta que realizamos, en una duración de dos semanas, fue la siguiente: 



COMO LLEGAR A SUDÁFRICA.

Desde España, la opción más rápida, aunque no la más barata (ver ejemplos para marzo de 2017), sea a través del vuelo directo nocturno de Iberia que une Madrid con Johannesburgo.  Supuestamente, no deberíamos sufrir el famoso jet-lag ya que la diferencia horaria entre ambos países es prácticamente la misma pero si tal vez, el primer día estemos literalmente cansados al ser un vuelo nocturno de unas 10 horas.


Aeropuerto O.R. Tambo de Johannesburgo

Aeropuerto O.R. Tambo de Johannesburgo


Para los españoles que deseen visitar Sudáfrica, únicamente basta con tener un pasaporte con una fecha de caducidad superior a los seis meses. La moneda oficial es el rand, y su cambio suele oscilar entre los 14 y 16 rands por euro. Una buena regla nemotécnica y que no lleva a muchos errores es asumir, que cada tramo de 100 rands, equivalen a 7 euros.

COMO MOVERSE POR SUDÁFRICA.

Lógicamente esto dependerá de las distancias a cubrir ya que los transportes públicos no son muy recomendables por la seguridad y que tampoco vimos muchos que digamos. La mejor opción es alquilar un coche. Hay que tener en cuenta que en este país, al ser una antigua posesión británica, conducen “al revés”. Pero mi mujer y yo, no teníamos ninguna experiencia en este sentido y no hubo ningún problema. Bien es cierto que al vivir ahora en India y conducir de la misma manera, pues al menos, el sentido de las rotondas y el girar en una intersección, nos parece menos complicada pero aun así, en poco tiempo uno se hace uno con el control del coche. Para alquilar uno, pueden recurrir a la web www.ealquilerdecoches.com o las más generales como www.avis.com, www.hertz.com, etc. Un coche normalito, no debería costar más de 170 euros la semana. El precio de la gasolina es de unos 12 rands, unos 80 cts., por tanto, muchísimo más barata que en España. Un c

La infraestructura de carreteras de Sudáfrica es bastante buena y un claro ejemplo es que pudimos observar bastantes obras, lo cual, indica que hay constantes actualizaciones en ese sentido.

Con lo que hay que tener mucho cuidado es con lo que aquí se llaman las autopistas y como ejemplo, lo tenemos en el tramo que va de Pretoria o Johannesburgo al Parque Kruger. Una gran parte de esta “autopista” es lo que en España se podría considerar una vía secundaria, formada por dos carriles, uno en cada dirección y sin mediana por medio, solo líneas continuas o discontinuas. En muchos de estos tramos, la velocidad máxima permitida es de 120 km/h y gran parte del arcén de estas carreteras, se usan como un tercer carril complementario. Si uno es lento con el coche o prefiere ir más tranquilo, no hay problema en transitar por el arcén porque de hecho, lo hacía una gran mayoría.


Muchas de las autopistas de Sudáfrica, están rodeadas de hermosos
paisajes

La peligrosidad es tal alta, que dichos avisos eran muy frecuentes

Lo que comentaba, carreteras casi secundarias con recomendación
de velocidades de 120 km/h


Para guiarnos por el país, habíamos solicitado un GPS pero en la oficina nos indicaron que se había agotado. Afortunadamente, me había descargado los mapas de google de la zona y se puede usar sin problema sin cobertura (offline). No tuvimos ningún problema en ese sentido y por tanto, el alquiler de un dispositivo GPS para futuros viajes, lo descartamos totalmente.

Como precaución hay que tener en cuenta el llevar las ventanillas subidas, pestillos puestos y si nos ausentamos del coche, no dejar nada de valor visible.

Debido a las grandes distancias que hay en este país, una posibilidad puede ser coger el coche en un punto (normalmente Johannesburgo al llegar en avión) y posteriormente dejarlo en otro punto y como los vuelos domésticos no son relativamente caros en este país (entre 40 y 80 euros según el destino), pues así unas 8 horas teóricas de carretera (que probablemente se convertirían en 10 y hacerlo en dos días), con un avión, se reduciría en poco más de una hora. Eso es lo que hicimos mi mujer y yo, que ante el temor de estar casi prácticamente dos días conduciendo para llegar a Johannesburgo para la vuelta, cogimos un avión en el aeropuerto de Richards Bay (en la costa este) y en una hora llegamos con un cómodo vuelo de South African Airways.

DONDE ALOJARSE

Sudáfrica tiene una gran oferta de alojamiento y por tanto, no habría problema. Lo que se estila mucho en las ciudades, es que numerosos chalés han sido habilitados como pequeños hoteles. Así, cada habitación también dispone de un baño privado y para todos, hay zonas comunes, como la cocina y a veces piscinas. Además, estas casas tienen una decoración ya sea con motivos africanos (principalmente estatuas talladas de animales) o como en nuestro caso en Pretoria, dicha casa pertenecía a un antiguo y famoso jugador de rugby (el deporte rey de este país) y tenía la vivienda ambientada en el rugby, con fotos suyas, camisas enmarcadas de partidos disputados, etc.


La primera y segunda foto, corresponde a la casa donde nos alojamos
en Pretoria



Piscina común de la casa donde nos alojamos en St. Lucía (costa este)


Ya, para el Parque Kruger, y como indicaré en un post aparte donde hable sobre dicho lugar, la mejor opción es alojarse dentro del propio parque. En ese sentido, la oferta es bastante buena y hay desde hoteles de lujo a caravanas, pasando por tiendas de campañas. Lógicamente todo esto está en un recinto acotado a salvo de las fieras de la selva.


Interior de nuestro alojamiento en el Parque Kruger

Exterior de nuestro alojamiento en el Parque Kruger


QUE COMER

Sudáfrica es un país donde predomina mucho los platos de carne, que para nada tiene que envidiar a la argentina. Además, si a esa gran calidad, la combinamos con unos precios muchísimo más bajos que en España, pues la conjunción es perfecta. Así, por ejemplo, para dos personas, un entrante, dos platos principales, bebida y postre, no excede de más de 20 euros. Como recomendación, si quieren darse un pequeño lujo a un buen precio, se puede ir al Sheraton de Pretoria donde mi mujer y yo comimos como entrante un carpaccio de salmón, como platos principales un plato de pasta y un chuletón, dos postres, una copa de vino, una botella de agua con gas y una cerveza, por 32 euros en total. Vamos, que esa misma comida en un hotel de la misma cadena en España o Europa, fácilmente se podría acercar a los 100 euros.

Las raciones, eran en general bastante buenas y más de una vez, nos vimos con que un plato para una persona, podría ser fácilmente alimento para dos. Les recomiendo mucho las patatas fritas en la guarnición. En general se puede decir, que debido a la herencia británica, muchos platos estaban enfocados a platos poco elaborados. En la gran mayoría de los lugares donde comimos, servicio era muy lento. Así, no es fácil esperar aproximadamente unos 45 minutos en esperar los platos, por muy básicos que sean.


En Pretoria, coincidimos con un partido de fútbol y estas hermosas
chuletas se preparaban a las afueras

Desayuno típico británico, muy típico también en Sudáfrica

El famoso pollo con salsa peri-peri

Y ya en la costa, pudimos disfrutar de los productos del mar

En el próximo post, hablaremos sobre el gran Parque Natural Kruger. Tener animales en completa libertad a unos pocos metros de distancia, es una sensación de alegría y emociones irresistible.


2 comentarios:

  1. Hola, viajó al Kruger el mes que viene y leyendo la letra pequeña de los seguros de coche cubren muy poco la verdad, hasta el más caro pone que no cubre neumáticos ni cristales. ¿Sabrías aconsejarme al respecto? ¿Se pueden ampliar allí al recoger el coche? Muchas gracias

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    1. Hola Anny, si vas a estar en el Parque Kruger, no debería haber problema en lo referente a neumáticos y cristales. Ya tal vez, si vas a aparcar el coche en la calle de una gran ciudad, si deberías tener cuidado. Intenta dejarlo siempre en un aparcamiento vigilado. Ya con respecto a ampliar el seguro allá, lo desconozco. Saludos.

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