martes, 10 de enero de 2017

Viaje a Sudáfrica, 3º parte. Santa Lucía y alrededores.

Una de las opciones que hay en Sudáfrica si se desea visitar su costa, es la correspondiente a la localidad de Santa Lucía, situada en el litoral nororiental del país. Aparte de un pequeño pueblo residencial acogedor también, en los alrededores, disfrutaremos de la impresionante naturaleza que nos ofrece esta nación.
También es relevante indicar que este lugar asimismo es interesante ya que coge de camino del Parque Kruger y una escapada o bien a Suazilandia, como hicimos nosotros, o a Mozambique.
Por tanto, si se ha visitado el Parque Nacional Kruger y se quiere variar un poco en la naturaleza, una opción muy buena es llegar a esta localidad y estar unos días.


LOCALIZACIÓN.

Santa Lucía, cuya población es de unos 1.200 habitantes, se encuentra aproximadamente a unos 700 kms del Parque Kruger. Demasiada distancia para hacerlo de un tramo pero afortunadamente, se encuentra y a unos 340 kms (unas cinco horas de coche) de Mbabane, la capital de Suazilandia y un lugar que les recomiendo mucho para pasar unos días. Ya si St. Lucia es nuestro destino final en Sudáfrica, y como había comentado en mi primer post, quizá una opción recomendable, es volver a Johannesburgo (el principal aeropuerto de entrada y salida a Sudáfrica) mediante vuelo aéreo desde la ciudad de Richards Bay (situado a unos 70 kms. de Santa Lucía). Volver en coche son unas 7 horas teóricas, supuestamente 10 en la práctica, con el consiguiente cansancio y peligro que significa muchas veces la temeridad en la conducción de los sudafricanos.

Localización del pueblo de St. Lucía en Sudáfrica.

 
Callejero del pequeño pueblo de St. Lucía
El aeropuerto de Richards Bay, solamente tiene tres vuelos diarios y sus mostradores abren dos horas antes de cada vuelo, por tanto, no interesa ir pronto. En lo referente a servicios, únicamente tiene una cafetería y tampoco era muy surtida que digamos. Si deben hacer tiempo, en esta localidad está el Porky´s Restaurant, que está bastante bien la comida y es uno de los restaurantes más visitados por los lugareños, además de sus bonitas vistas al muelle deportivo.

La pequeña sala de espera del aeropuerto de Richards Bay

El pequeño avión que nos trasladaría a Johannesburgo en sólo una hora

El exterior de dicha terminal


DONDE ALOJARSE

Aquí, al igual que en Pretoria, nos alojamos en una casa chalet remodelada como pequeño hotel. Es lo más que más se estila en este pueblo y básicamente el servicio son habitaciones con baños privados y luego zonas comunes como piscinas (no en todas las casas), cocinas, etc. No está mal del todo aunque en nuestro caso, la mujer que se encargaba de regentar el negocio (su casa en el fondo), nos pareció muy desagradable y parece que los españoles, no les hacía mucha gracia. El alojamiento en cuestión es  Bhangazi Lodge y como digo, aunque estaba bien en instalaciones, no nos pareció muy educada la actitud de la dueña.

La piscina del alojamiento, zona común para todos los huespedes

Nuestra habitación con baño privado.


QUE VISITAR

Santa Lucía y los alrededores ofrece una gran alternativa de lugares que hace que una estancia de unos cuantos días, pueda ser interesante allá. Por tanto, sería una buena idea estar allí unos cuantos días, quizá entre tres y cuatro ya que la tranquilidad de este lugar, invita a la relajación y más después de haber estado en el Parque Kruger, con muchas horas metido en un coche.

Santa Lucía

Básicamente es un pueblo con estructura de barrio residencial que podríamos ver en zonas de lujo como La Moraleja en España. Son grandes manzanas con calles anchas y que pasear, debido a su poco tránsito, es una delicia.

Si bien de atractivos para visitar no tiene nada, es la tranquilidad en si lo que hace de esta población un lugar muy apetecible. Así la gran mayoría de los restaurantes o supermercados, se encuentra en su calle principal, McKenzie St.

Una vista de las tranquilas calles de St. Lucía


Su calle principal de ocio, McKenzie St.



Por la noche, es muy frecuente al pueblo la visita de hipopótamos


Como en toda Sudáfrica, una naturaleza impresionante.
En la calle McKenzie, hay puestos de souvenirs muy interesantes




Excursión en barco por el Estuario del Lago Santa Lucía.

Una visita totalmente recomendable e imprescindible. Si en el Parque Kruger, no hay oportunidad de ver cocodrilos e hipopótamos, este es el mejor lugar con unos 800 hipopótamos y unos 1.000 cocodrilos.

El barco se coge a las afueras de Santa Lucía, en McKenzie Av. concretamente en un pequeño embarcadero. Los horarios son a las 9:00, 12:00 y 15:00 aunque yo recomiendo, y por lo que me dijeron ahí, el de las 15:00 ya que coincide relativamente ya con el atardecer y con más visión de hipopótamos. El precio de dicha excursión, de unas dos horas, es de 200 rands (unos 15 euros) por persona. Tal vez pueda ser algo caro pero si en el precio se incluye por así decirlo, ver unos animales que difícilmente podremos ver en libertad en otro lado y con un ecosistema como es dicho estuario, pues la inversión está más que justificada.

El barco tiene dos plantas. Mi mujer y yo nos pusimos en la superior, que no tiene techo y por tanto, con mejores posibilidades de tener panorámicas de 360º y movernos mejor de un lado a otro del barco si atisbábamos animales. Es mucho más fácil ver hipopótamos que cocodrilos ya que estos normalmente suelen estar sumergidos prácticamente.

Familia de hipopótamos 

Una manada de hipopótamos atisbada desde la embarcación

Un pelicano haciendo frente a un cocodrilo

Señales indicando del peligro de dicho estuario

Este es el tipo de embarcación utilizada para dicha travesía


Igwalagwala Trail

Este recorrido discurre desde la Calle Flamingo o Pelikan de Santa Lucía hasta el Club Naútico. Es un trayecto de aproximadamente 1,5 kms y es muy recomendable hacerlo andando ya que la diversidad de naturaleza es increíble. El sendero en si es por una carretera, lo cual no requiere de ningún calzado especial y es muy probable que durante nuestra caminata, nos encontremos con monos y ciervos como animales más tranquilos. Pero cerca del estuario, nos podemos encontrar fácilmente cocodrilos en el agua y alguna que otra vez (especialmente por las noches), con hipopótamos que, muchas veces, hasta se acercan a la ciudad en busca de los cubos de basura para encontrar algo de alimento.

Preciosa su naturaleza

Un antiguo puesto de control a la entrada de dicho sendero

Una vista de su estuario


Gallinas, sin duda, muy difíciles de ver en otras latitudes

Un cocodrilo paseando por el estuario, paralelo a dicho sendero

Precaución al acercarse a la orilla del estuario



Un cocodrilo descansando en el estuario


Al final de dicho recorrido, está el restaurante del Club Náutico, que no está nada mal de precio y se puede disfrutar de su hermosa terraza con vistas al estuario. Justo en este punto, se podría volver por el camino anterior o por el contrario, seguir de frente para tras un pequeño paseo por una pasarela de madera, llegar a las playas de Santa Lucía.

A partir de este camino, podremos llegar a las playas de esta localidad
La bonita terraza del Club Náutico de St. Lucía

Alguno de los platos que degustamos en dicho club



Playas de Santa Lucía

De una belleza y virginidad impresionante, conviene darse un paseo por estas playas. Independientemente que el día esté bien y aunque uno no tenga la idea de bañarse, disfrutar de toda esa naturaleza es muy encantador. Quizá habría que tener cuidado un poco los fines de semana ya que se llena de mucha gente y por desgracia, la población local tiende a beber bastante. Mi mujer y yo nos dimos cuenta rápido que el alcohol es un problema muy grave en este país.


Aunque uno de los días no acompañaba, ya la hermosa soledad
de esa playa, invitaba a un paseo





Algunas señales de peligro muy difíciles de ver en otras playas



Parque Nacional de Hluhluwe-Imfozoli.

Este parque nacional, de estructura similar al Parque Kruger, dista de Santa Lucía unos 50kms. (como a una hora y cuarto en coche a ritmo tranquilo).

La entrada cuesta 210 rands (unos 15 euros) y el horario es de 5:00 a 19:00 (de noviembre a febrero) y de 6:00 a 18:00 (de marzo a octubre). Más info. También, al igual que el Parque Kruger, es posible alojarse internamente.

Sinceramente, esta visita se podría prescindir perfectamente si se estuvo anteriormente (o se tiene pensado) en el Parque Kruger, ya que aparte de tardarse una hora y cuarto en llegar, posteriormente, dentro del parque, no vimos una gran cantidad de animales sino, más bien, todo lo contrario, costaba bastante encontrar a uno. Por tanto, al final te vas con una sensación agridulce de no haber visto casi nada y de perder mucho tiempo en la conducción. Pero bueno, como había dicho, los animales no son actores que tienen que estar a una hora determinada en un lugar fingiendo que es un parque de atracciones y por tanto, eso no quiere decir que otros días, encontremos más. Eso nos pasó en el Parque Kruger, paradigma de la naturaleza sudafricana.







  Y aquí termina mi crónica sobre Sudáfrica. Un país que si lo visitan, seguro que lo recordarán para siempre y por varios factores. Por un lado, su fascinante naturaleza y por otro, su maravillosa gente, siempre con una sonrisa en la boca. África, esa gran olvidada muchas veces, sin duda merece la pena visitarla.

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