miércoles, 11 de julio de 2012

Viaje sorpresa a París (II)


VIERNES 22 DE JUNIO DE 2012 (DÍA 2)

El día anterior nos acostamos temerosos de cómo se levantaría el día siguiente. Al ver por la ventana del hotel, con unas buenas vistas, vimos que estaba nublado, no tan malo como ayer pero no despejado como uno quisiera.

Tras desayunar, cogimos la línea 13 que pasaba por nuestra estación, Garibaldi, y nos dejaba directo en “Les Invalides” y de allí, nos dirigimos rápidamente a ver una de las principales atracciones de París, la Torre Eiffel. Decidimos pagar para llegar al ultimo piso (14 euros por persona). Llegamos a la cola como a las 9:45 de la mañana y entramos sobre las 11:15. O sea, una hora y media un viernes por la mañana. No me quiero imaginar como deberá ser un fin de semana o un día de fiesta. Para subir a la Torre Eiffel, hay dos colas, los que desean ir en ascensor y los que desean ir andando, con mucha menos gente al menos cuando yo estuve y con un precio de 5 euros. Las vistas desde lo más arriba de todo, son impresionantes. Se puede divisar toda belleza de París en su inmensidad. Si el día está nublado, como fue nuestro caso, es recomendable llevarse un abrigo ya que pese a ser en junio, a la altura máxima había un buen fresquito y viento. No me quiero imaginar como podrá ser en invierno o en un día nevando.

En la Torre Eiffel, estariamos como una hora, deleitandonos con las vistas y sacando fotos de todos los ángulos ya que desde arriba podíamos ver nítidamente los monumentos que luego veríamos como la Iglesia del Sagrado Corazón (Sacré Coeur), Les Invalides, Notre Dame, el Louvre, etc.


Terminamos la visita sobre las 12:30 y claro, ya relativamente tocaba comer. Nos dirigimos con el RER C a Saint Michael-Notre Dame. Visitamos dicha Iglesia, que es el germen de París. Su entrada es gratuita aunque para subir al mirador hay que pagar 5 euros. Tras hacer allí algo de tiempo, ya atravesamos el puente sobre el Río Sena y estuvimos mirando restaurantes. Lo que si notamos en los días que fuimos allí a comer es que la gran mayoría de los restaurantes, están enfocados al turismo y es muy difícil encontrar comida francesa. Los menús tenían un coste entre 12 y 15 euros por persona.

Tras comer en el Restaurante Santorini, (ya ven, nos enteramos del nombre al final) nos dirigimos a una de las visitas necesarias que hay que hacer en París, el Museo del Louvre y más teniendo en cuenta que era viernes y que este día, el museo está abierto hasta las 22:00. La entrada normal cuesta 10 euros. Cuando se visita dicho museo, es imposible verlo todo en un día (y tal vez en unos cuantos) y por tanto, hay que se algo selectivo. Nosotros nos decantamos por el arte antiguo, es decir, el egipcio, mesopotámico y ya luego posteriormente el griego, romano y ya para terminar, la pintura italiana, donde no podíamos dejar de ver a La Gioconda de Leonardo de Vinci.

El tiempo en el museo, fue ameno. Uno se impresiona de la gran cantidad de obras que se encuentran en dicho recinto. Lo único malo fue que el viernes, no está abierto al público el arte asiático como el chino, japonés, etc.

Nuestra visita terminó sobre las ocho de la noche ya que queríamos ver el atardecer (aunque en junio aún no era noche cerrada hasta las 23:00 horas) desde uno de los puntos más bonitos de París, la Iglesia del Sagrado Corazón (Sacré Coeur). Para ello, lo mejor es ir en metro hasta la estación de Abbesses o Anvers y caminar luego un paseo ameno.

Dicha Iglesia, se encuentra en el barrio de Montmartre que por la noche ofrece una gran cantidad de terrazas para disfrutar al aire libre. Ya, enfrente de la Iglesia, se encuentran las famosas escaleras desde donde se pueden divisar unas hermosas vistas de París. Es quizá la mejor hora para visitar dicho lugar ya que durante la tarde noche, nos servirá de mirador y también de posible opción para cenar.

Ya tras ver caer el sol y esa bonita luz sobre París, decidimos acercarnos por la zona del Moulin Rouge, ya que era viernes y había mucho ambiente. La mejor estación de tren para visitar dicho lugar, es Blanche.

Y tras un día de visitas, llegamos a nuestro hotel sobre las 23:30 horas. Había que guardar fuerzas para el día siguiente.

Algunas fotos de París.

Torre Eiffel











Notre Dame-Barrio Latino y alrededores















Museo del Louvre:
















Montmartre-Sacré Coeur-Moulin Rouge:














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