sábado, 25 de enero de 2014

Carreteras andinas

Como comenté al final de mi último artículo, esta entrada la dedicaré a comentar mis periplos por las carreteras del Perú y Bolivia por las que atravesé. De ahí, el nombre de dicho post.

Muchas veces, caemos en tópicos generalizados y desprestigiando un poco a otros países y sin saber. De hecho, cuando comenté a mis amistades que una gran parte de mi viaje al Perú y Bolivia transcurriría entre aviones y carreteras. Con respecto a los aviones, ya lo he comentado en posts anteriores que viajé con la compañía TACA (ahora absorbida por Avianca) y el servicio fue excepcional, ya lo quisiera para muchas compañías en Europa y no me refiero únicamente a low-cost.

Y con respecto a los autobuses, pues eran bastante cómodos, seguros y en ningún momento, vi jaulas de gallinas en el techo o cosas similares. Creo que todo viajero, cuando visita un lugar, hay dos cosas que siempre debe hacer, una es visitar un mercado municipal y otra, ir a una estación de autobuses o trenes y si es posible, hacer un viaje en uno de ellos. De nada sirve visitar las atracciones turísticas si luego, no se tiene contacto con los lugareños.


Así pues, aparte de subirme en este viaje a unos cuantos autobuses, también tuve la oportunidad y el placer de ver hermosos paisajes de montañas, ríos, lagos y poblaciones eminentemente autóctonas y fuera del recorrido turístico.

Con respecto a los billetes, yo recomiendo comprarlos en la misma localidad donde empezamos el viaje, ya puede ser en el hotel o mejor, en la propia estación de autobuses. Los precios en Internet están muy inflados, fácilmente hasta dos o tres veces y hay compañías que no venden en Internet y que vemos que tienen precios muy interesantes. O sea, que no lleven nada comprado desde España en lo referente a billetes de buses ni tampoco excursiones pagadas ya que la competencia es muy feroz y se puede obtener buenas gangas.

RECORRIDO PUNO-COPACABANA (CON PARADA EN EL PASO FRONTERIZO DE KASANI)

El trayecto es siempre bordeando el Lago Titicaca, ya que dichas localidades se encuentran en sus orillas. La duración del trayecto es de unas tres horas y media y el precio es de unos 5 euros. A las tres horas de recorrido, hizo parada en la frontera entre Perú y Bolivia, concretamente en el paso de Kasani. Los pasajeros tienen que bajarse del autobús, pasar los trámites en la parte peruana, cruzar la frontera a pie y volver a hacer los trámites en la parte boliviana. Ya una vez que todos los pasajeros han realizado los trámites, nos volvemos a subir en el mismo autobús y prosigue una marcha de media hora hasta Copacabana. El paso fronterizo de Kasani es muy tranquilo y todo se realiza muy rápido. Como ven en la foto, el autobús es relativamente moderno y muy cómodo.

Estación de buses de Puno

En este autobus, nos trasladamos de Puno a Copacabana

Omnipresente el Lago Titicaca en todo el recorrido

El Altiplano





Porteadores de mercancías de un lado de la frontera a otro


Este arco delimita la frontera entre Perú y Bolivia


Lugar de los correspondientes trámites aduaneros

A tan solo 8 kms de la frontera, se encuentra la hermosa localidad de Copacabana


RECORRIDO COPACABANA-LA PAZ.

Desde Copacabana a La Paz, salen autobuses aproximadamente cada media hora. En nuestro caso, habíamos decidido salir para La Paz a las 15:30 pero el autobús que nos tocaba (según el horario, hay un tipo de autobús y proveedor distinto) era algo pequeño, una van normal. Teníamos la opción de esperar hasta las 16:00 pero al final, mi mujer y yo decidimos cogerlo para que no se nos hiciera muy tarde la llegada a La Paz. Al final, no fue incómodo del todo. El precio fue de unos 4 euros al cambio y la duración del trayecto, unas 3 horas.

Nuevamente, una gran parte del recorrido transcurrió bordeando el Lago Titicaca pero en este trayecto ocurre una cosa que tal vez sea la primera vez que los vean muchos viajeros, de hecho, en nuestro caso, fue la primera vez. Es el Estrecho de Tiquina (véase mapa). Si nos fijamos en el círculo, atravesándolo, nos ahorramos una gran cantidad de de kilómetros y por tanto, de tiempo. El problema es que en dicho estrecho, que tiene de media unos 750 metros, no existe ningún puente. El traslado de los buses y los coches, se hacen en unas grandes barcazas como vemos en la foto mientras que los pasajeros (previo pago de 20 cts de euro) realizamos dicho recorrido en lanchas. La imagen, cuanto menos, es curiosa y siempre, en cualquier viaje, habrá algo que nos sorprenderá.

A medida que nos acercábamos a La Paz, ya se veían de lejos las montañas de los Andes, muchas de ellas nevadas. Cuando el bus llega a La Paz, yo lo que recomiendo es bajarse cuanto antes y coger un taxi ya que el recorrido que realiza el bus por muchos barrios de la ciudad pacense, se hace interminable. Quizá la carrera del taxi, no cueste más de dos euros (y siendo generoso) y nos ahorraremos mucho tiempo.


Es impresionante la gran cantidad de diversidad de paisajes que pudimos
divisar desde los autobuses





Hermoso como siempre el Lago Titicaca



Estrecho de Tiquina, desde estas barcazas, se transportan los autobuses
de un extremo a otro





En este tipo de lanchas, se transportan a las personas.











Ya acercándonos a La Paz y empezando a divisar hermosas montañas



Nada más llegar a La Paz, lo mejor es bajarse del bus y coger un taxi


RECORRIDO LA PAZ-CUZCO (CON PARADA EN EL PASO FRONTERIZO DE DESAGUADERO).

Este fue el recorrido más largo que hicimos, nada menos que unas 10 horas. Pero el autobús de la compañía Continental (aquí, una buena web para saber los horarios de los buses que operan en la Estación de La Paz), era muy cómodo y los asientos se convertían casi en camas. Aquí, al igual que comenté antes, lo mejor es ir a la estación de buses y mirar las diversas compañías y precios. En este caso, el precio era de 20 euros, que tratándose de un viaje tan largo y con las excelentes prestaciones que ofrecía el bus, que iban desde baño, un pequeño tentempié y películas a bordo, pues nos parecía un precio razonable. En nuestro caso, el bus salió de La Paz a las ocho de la mañana y llegó a Cuzco sobre las ocho de la noche. Este autobús era directo y lo único que tuvimos que hacer era bajar en la frontera para realizar los correspondientes trámites de aduanas.

Aquí, como primera parte, pudimos disfrutar del hermoso altiplano boliviano. Es impresionante como en unas pocas decenas de kilómetros, podemos cambiar totalmente de paisajes.

Tras unas dos horas de recorrido, llegamos a la frontera entre Bolivia y Perú. Si en el anterior paso limítrofe, todo fue rápido y tranquilo, aquí, en el paso de Desaguadero, digamos que imperaba un cierto desorden dentro de un orden. Es decir, que pese a la gran existencia de personas y mercaderes pasando mercancía de un lado a otro, todo actuaba en un cierto orden. Nuevamente, el modus operandi, fue igual. En este caso, nos bajamos en el lado boliviano, realizamos los trámites, pasamos el puente sobre el Río Desaguadero y una vez ya en territorio peruano, a pasar por la oficina de aduanas. Si realizan este recorrido, es muy recomendable fijarse en todo ese trasiego de personas que comenté. Es de esos momentos que te das cuentas que realmente parece que estás en otro mundo y tener la satisfacción de unas vivencias impresionantes.
Ya una vez pasado los controles fronterizos, una parte del recorrido, concretamente hasta Puno (la localidad peruana que sirve de campamento base en el Lago Titicaca) se repitió. Al salir de dicha localidad, desde una carretera elevada, pudimos ver unas vistas de ella con el omnipresente Lago Titicaca al fondo.

Posteriormente, pasamos por la ciudad de Juliaca. Normalmente, cuando viajo y publico en mi blog, no suelo hablar de lo feas que son algunas ciudades pero creo que Juliaca se llevaría el premio. Es una ciudad totalmente polvorienta y sin nada que ofrecer. Pero es una ciudad importante en el tema de las infraestructuras ya que en ella está el Aeropuerto Internacional de Juliaca, que es el más próximo al Lago Titicaca por el lado peruano.

Tras pasar por Juliaca y tras unas horas, vimos como el paisaje empezaba a cambiar a verde, un síntoma que denotaba que poco a poco nos alejábamos de una zona semiárida y que nos acercábamos a la frondosa vegetación que circunda Cuzco y consecuentemente, Machu Picchu.

Alrededores de la estación de buses de La Paz, Bolivia




El bus que nos transportó era muy cómodo y con asientos muy reclinabes





También, al igual que el Lago Titicaca, impresiona bastante el Altiplano


Control militar rutinario



Volvemos a divisar el Lago Titicaca




La caótica y fronteriza ciudad de Desaguadero






Este es el Rio Desaguadero, que divide a Perú y Bolivia


También aquí hay porteadores

Y volvemos a entrar al Perú



El bus verde fue el que utilizamos para ir de La Paz a Cuzco




Pequeños autobuses al otro lado de la frontera para llevar a las
diferentes localidades












En nuestro viaje, volvimos a pasar por la localidad de Puno






Pasando por la localidad de Juliaca











Y ya, a medida que nos acercábamos a Cuzco, el paisaje se hacía más verde













Y hasta mi crónica fotográfica por las hermosas carreteras andinas que recorrí. Recuerden que en mi post sobre como llegar a Machu Picchu, comenté el recorrido referente entre Cuzco y Machu Picchu.

Y hasta aquí, mi crónica de mi viaje al Perú y Bolivia. Un viaje que siempre tendré en el corazón por todos los momentos maravillosos que pasé ahí.


En mi próximo post, cambiamos de continente y tal vez sea un continente en el que en estos próximos años, viajaré bastante. Saludos.

1 comentario:

  1. Qué envidia más mala me ha entrado con esas fotos! Increíbles paisajes, espero poder dejarme caer por ahí algún día, tendré en cuenta este post :)
    Genial el blog, te sigo!
    http://recorramoseuropa.blogspot.de/

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