jueves, 18 de octubre de 2018

Viaje a Rusia (V). Vladivostok, 1º parte.

Pocas ciudades,  al decir su nombre, pueden dar tanta sensación de lejanía y estar en el fin del mundo como puede ser Vladivostok. Razones para ello las tiene, tales como ser la última parada (o primera, según se vea) del mítico tren transiberiano o encontrarse a unas nueve horas en avión de Moscú.

Pero, sin embargo, y como ahora mi mujer y yo vivimos en Pekín (China), únicamente se encuentra a unas dos horas y media de vuelo y, sin duda, ha sido uno de los hallazgos más interesantes  que hemos descubierto y lo que en principio, pensábamos que sería un viaje más por así decirlo, se convirtió en una ciudad que tendremos en cuenta por su cercanía.

Pese a estar en los confines de Asia, es una ciudad totalmente europea, con una arquitectura sublime y que nos hará pensar que estamos en una ciudad del Viejo Continente. Cuando se lleva ya muchos años viviendo en Asia, uno echa de menos sus raíces europeas a veces y es algo que se necesita.



Incluso, para aquellos que visitan Pekín, sería una muy buena opción a tener en cuenta ya que debido al cierto auge que ha tenido dicha ciudad rusa en el turismo asiático (principalmente chino, japonés y mayoritariamente surcoreanos), hay relativamente muchos vuelos y es fácil encontrarse billetes de ida y vuelta desde la capital china, por unos cien euros en total.

En este post hablaremos de aspectos interesantes a tener en cuenta en esta ciudad, tan lejana en la distancia pero a la vez, tan cercana en la cultura europea.

UBICACIÓN Y ALGO DE HISTORIA

Vladivostok se encuentra en el Mar del Japón, en una situación geoestratégica en muchos aspectos. De hecho, por ejemplo, la frontera con Corea del Norte, está a unos 100 kilómetros de distancia.



La historia de esta ciudad es reciente y data su fundación en 1859, como una fortificación naval. En 1891 comenzó la construcción del Tren Transiberiano y fue el punto que desencadenó el crecimiento de esta urbe y también, la zona remota de la Rusia del Pacífico.

Por ser cuartel general de la flota rusa del Pacífico, estuvo cerrada a los extranjeros desde el año 1958 a 1991.

En el años 2012, la isla Russky fue sede de la Reunión de la APEC. Este acontecimiento, marcó un punto de inflexión en la construcción de muchas infraestructuras, destacando entre ellas el puente con mayor atirantamiento del mundo, que una dicha isla con la parte continental.


COMO LLEGAR

En avión:

Aparte de lo que indiqué anteriormente, sobre la posibilidad de llegar desde una ciudad del noreste asiático, comentaré este apartado asumiendo que la salida es desde Europa.

La vía más rápida, lógicamente, es en avión. Desde Europa, exceptuando Rusia, no hay vuelos directos pero se puede realizar si visitamos Rusia y concretamente salen varios vuelos diarios directos desde Moscú  y en menor medida, desde San Petersburgo.

Desde la capital rusa, se pueden encontrar vuelos a 250 euros i/v, que para un vuelo de unas nueve horas, no está mal.

Conviene siempre mirar las posibilidades que nos ofrece la web de Aeroflot en la modalidad de múltiples destinos porque se pueden conseguir buenas gangas. Así, yo por ejemplo pude conseguir una combinación Nueva Delhi-Nueva York-San Petersburgo-Moscú-Tenerife Sur-Nueva Delhi por unos 1.000 euros. Teniendo en cuenta que un vuelo Nueva Delhi-Tenerife Sur-Nueva Delhi, salía por unos 650 euros, pues no está mal el precio de la combinación anterior.

Y con respecto a Aeroflot, a mí me parece una compañía muy buena y que muchos miedos que se le tiene, son infundados. Su flota actual es de las más recientes y el servicio es bueno. Aquí te dejo un post que realicé al respecto. 

No obstante, en nuestro caso, volamos con la compañía rusa Ural Airlines pero simplemente por mejores horarios.

Nos agradó volar con esta aerolínea ya que suele tener buenos precios y no es como S7, que se acerca más al modelo de Ryanair, es decir, de cobrar por todo.

El asiento tenía un buen pitch (separación entre asientos) y pese a ser un vuelo de dos horas y media, se nos ofreció gratuitamente un vaso de zumo y un sándwich, que estaba muy bueno.


El avión que nos llevaría a Vladivostok

La separación entre asientos, se agradece





Asimismo, tuvimos la suerte que en ambos vuelos, el avión estaría sobre el 70% y como mi mujer y yo solemos ser de los que cogemos sitio al final de la aeronave, pues esa zona estaba casi vacía y cada uno pudimos cogernos tres asientos. Teniendo en cuenta que ambos vuelos eran en horario de madrugada, pues se agradeció el poder echarnos un poco.





El aeropuerto de Vladivostok está relativamente bien. Hay varias cafeterías y además diversas tiendas de souvenirs donde se puede comprar algún recuerdo aunque era más caro que en la propia ciudad.







Además, para los amantes de la aviación, como es mi caso, pudimos ver aviones de fabricación rusa (o incluso de los tiempos de la antigua URSS) muy difíciles de ver en otras latitudes.





El  aeropuerto está bastante lejos de la ciudad, a unos 60 kilómetros y las formas de acceder son las siguientes:

Taxi.- Mucho cuidado con los taxistas piratas, que merodean en la salida de viajeros. En el aeropuerto hay mostrador oficial y el precio oficial era, para septiembre de 2018, de 1.500 rublos (poco menos de 20 euros).





Tren expreso.- Tal vez sea la mejor manera de llegar pero el inconveniente es que tiene pocos servicios. El precio es de 400 rublos por trayecto (unos 5 euros). 


Estación del tren expreso en Vladivostok. A la izqda. se ve la estación desde
donde sale el Transiberiano


Autobús.- La línea 107 es la que cubre el servicio entre el aeropuerto y el centro de la ciudad. El precio es de 100 rublos (1,3 euros).

Toda la información referente al Aeropuerto de Vladivostok, tanto de vuelos como de servicios o transporte público, la puede encontrar en su página web oficial.

En tren:

Pero si hay una forma famosa de llegar a Vladivostok, esa es a través del famoso tren transiberiano. En este interesante artículo de El País, hay mucha información interesante.


El transiberiano en la estación de Vladivostok


ALOJAMIENTO

Debido a que actualmente hay un cierto boom turístico en Vladivostok de asiáticos que visitan dicha ciudad, tal vez el precio medio de los hoteles es algo superior a la rusa.





Vladivostok es una ciudad muy agradable para pasear pero el problema que tiene es que es una urbe con muchas colinas, de hecho se le llama la "San Francisco de Rusia". Por ello, quizá una buena recomendación sea alojarse cerca del centro, que es el que delimita las calles entre la Estación de Trenes (la terminal del Transiberiano) y la Calle Svetlanskaya (ver ubicación en Google Maps)


Foto (y la de abajo) del centro de la ciudad


Una idea de la orografía de Vladivostok




La zona comentada puede que tenga precios altos para determinados meses. Mi mujer y yo nos quedamos en un hotel situado a unos 15 minutos en taxi (o una hora en autobús), concretamente el inCity Hotel, cuyo coste diario fue de unos 50 euros aproximadamente con desayuno incluido. Además, dicho hotel estaba justo al lado de un gran supermercado ruso, muy interesante para comprar los buenos productos alimentarios de este país.



Nuestra habitación

El gran supermercado que había enfrente del hotel


El personal fue muy atento y todos los días, nos solicitaban un taxi para que nos acercara al centro de la ciudad. Además, nos permitieron dejar una de muestras maletas dos días en su hotel durante nuestra visita la isla de Popov (otro gran descubrimiento que escribiré en su momento).

DONDE COMER

Vladivostok no es una ciudad que precisamente pueda presumir de tener una gran cantidad de restaurantes. Es algo que a mi mujer y a mí nos llamó poderosamente la atención que pese a ese cierto boom turístico, prácticamente no habían muchos restaurantes.

Pero esa falta de lugares no quiere decir ni mucho menos una falta de calidad, todo lo contrario. En general se comía bastante bien en todos los restaurantes y a un precio de unos 20 euros para dos personas.

Como lugares recomendables a comer, aunque lógicamente dependerá de los gustos, hay varios restaurantes georgianos. La comida de este país, Georgia, es muy rica y por desgracia, aún poco conocida en España. Pues Vladivostok es un buen lugar para empezar a conocerla, si bien en el resto de Rusia proliferan muchos también.

Aquí comento algunos restaurantes, todos ellos muy cerca entre sí, que serían recomendables visitar:

Un restaurante georgiano, el Supra, que siempre está lleno, mitad locales mitad turístico. La verdad es que no nos llamó mucho la atención pero la decoración está muy bien. Normalmente a cualquier hora, siempre está lleno Ver ubicación en Google Maps.






Otro georgiano que nos encantó por su comida, aunque el servicio era lento (aunque esto es generalizado en toda Rusia) está ubicado cerca del anterior, es el Two Georgians Los platos eran más ricos y la cuenta fue más barata que el anterior. Ver ubicación en Google Maps.




Y uno que no puede faltar en una visita a Vladivostok, es el “Dining in 8 minutes”. Es una cadena de restaurantes rusa con comida tradicional de dicho país. Sus precios son muy económicos y todos sus locales están ambientados en la época soviética, no tanto en el aspecto político sino más bien en el social. Ver ubicación en Google Maps.


Todo este menú, por ejemplo, valía al cambio 1,5 euros


Nuestra comanda, por unos 4 euros en total

Mapa  de la antigua URSS en una de las paredes del local

Una panorámica del local


Según la época, me imagino que será principalmente en la estival, por el paseo marítimo hay una serie de restaurantes informales donde se puede degustar pinchitos morunos, empanadillas, etc. Su buena ubicación y con mesas en el exterior, nos hará disfrutar de la hermosa costa de Vladivostok. Ver ubicación en Google Maps.





También, de vez en cuando, en la Plaza Central, suele haber mercadillos de productos típicos de la zona. Si ve movimiento en dicha plaza, no dude en acercarse y si al menos no piensa comprar, verá un poco la gastronomía e idiosincrasia de la gente de esta zona. Ver ubicación en Google Maps.









Y aunque no vaya a coger el transiberiano, la cafetería de la estación de trenes es muy agradable y acogedora para tomarse algo, aunque sea un café. Ver ubicación en el Google Maps.





CUANDO VISITAR LA CIUDAD

Siempre que se visita alguna ciudad de Rusia, lo primero que se nos viene a la cabeza es el frío. En efecto, Vladivostok no iba a ser menos.

Si hubiera una época para ir, quizá la mejor es de mediados de agosto a mediados de octubre. Las estaciones del año en esta ciudad, normalmente suelen ir con un mes de retraso con respecto al resto de la nación. 

No es muy recomendable relativamente ir en junio o julio, ya que aún hace relativamente frío y se pueden formar grandes bancos de niebla que dificultan la visión y desde luego que Vladivostok es una hermosa ciudad, rodeada de colinas y con una bahía hermosa. La niebla haría perder todo ese encanto.

Y en invierno, mejor olvidarse ya que las temperaturas pueden bajar hasta los 20 grados bajo cero.

COMO MOVERSE POR LA CIUDAD

En lo referente a cómo moverse por la ciudad, dependerá mucho de donde estemos alojados. Así, si estamos en el centro de la ciudad, el transporte público que utilizaremos será mínimo y para lugares puntuales.

Con respecto al taxi, uno de los principales problemas de la gran mayoría de las ciudades rusas es que coches con licencias oficiales hay pocos y no funcionan con taxímetro. Por tanto, si ven si somos extranjeros, inflarán mucho los precios.

En Rusia hay una aplicación similar a Uber. Al menos en el hotel que estuvimos alojados, siempre que requeríamos un taxi, ellos nos lo llamaban por la aplicación y nosotros lo pagábamos al final del recorrido. Con esta aplicación, los precios estaban bastante bien. Así, si el trayecto del aeropuerto a la ciudad, nos costó 1.500 rublos, el sentido contrario, con esta aplicación, fueron 1.000 rublos (unos 12 euros).

Los autobuses en Vladivostok están muy destartalados pero  tenían una gran frecuencia de paso. La verdad es que daba la sensación de haber viajado en el tiempo. Pero bueno, tenía su encanto. El precio es de 23 rublos (unos 30 cts. de euro) y la curiosidad del pago radica en que se paga cuando uno se baja del bus, no cuando se sube aunque bueno, nosotros lo hacíamos al principio y el chófer no nos decía nada.


El interior de los autobuses

Cortinillas típicas de Rusia

Buses en la estación de trenes de Vladivostok

Información de horarios y frecuencias de los buses
El habitáculo del conductor


CONSEJOS PRÁCTICOS

Vladivostok es una ciudad que estuvo cerrada al mundo exterior hasta 1991, cuando cayó la Unión Soviética. Su situación estratégica hacía de ella que fuera la Basa Naval de la flota rusa en el Océano Pacífico. En la actualidad, lo sigue siendo y es muy normal ver muchos militares en la ciudad, totalmente integrados en la población civil.




Ese cierto aislamiento, aunque también es generalizado en el resto de Rusia, hace que el uso del inglés (y ya no digamos de otras lenguas como el español, el francés o el alemán) sea muy minoritario, incluso entre los que se dedican al sector turístico. Por tanto, una buena opción es descargarse un diccionario offline. Nosotros utilizamos el de Google y sin problema.

También, para no perderse por sus calles, es recomendable descargarse los mapas de la ciudad. No obstante, toda la señalética en las calles, estaba en alfabeto latino. También utilizamos la opción de Google Maps en modo offline.






Con respecto al dinero, la moneda oficial es el rublo ruso. Su cambio con el euro suele oscilar bastante. Nosotros cuando estuvimos allá, estaba a 80 rublos por euro, nada mal. Para saber el cambio actual, se puede calcular en la web www.xe.com

Cajeros automáticos hay muchos y yo al menos, no tuve problema para sacar dinero. Además, que se puede seleccionar la opción de inglés en dichos cajeros.




2 comentarios:

  1. ¡Maravilloso! Tus posts son los mejores definitivamente, escribes con una gran precisión y elocuencia. Adoro leerte
    tienes un blog muy genial ¡Por favor sigue subiendo mas sobre Viajar barato!

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    1. Hola, muchísimas gracias por tus ánimos. Si, por supuesto que iremos subiendo posts, que la cosa no pare, jeje. Saludos

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