lunes, 11 de diciembre de 2017

Qué ver en Pekín (IV). El Templo Lama y alrededores.

En un relativamente pequeño espacio, podemos disfrutar de uno de los lugares más hermosos de Pekín, que es el formado por el Templo Lama (o Yonghe) así como el Templo Confucio. Además, a los alrededores numerosos hutones sobresaliendo entre ellos, el Wudaoying Hutong, de una belleza impresionante y con una gran oferta gastronómica para contentar nuestro estómago.

Fácilmente la visita de toda esta zona, puede llevar una mañana y sin duda, merece mucho la pena ya que también es una zona donde existen muchas tiendas de souvenirs y al ser un área más enfocada a chinos que a turistas, se puedan conseguir precios interesantes. Asimismo, si son aficionados al incienso, es una buena oportunidad debido a que la proliferación de creyentes en esta zona, hace que la demanda sea alta.

Tras tanto monumento, y para descansar la vista y los sentidos, nada mejor que un paseo por alguno de los tranquilos hutones que nos ofrece esta zona.


La ruta que se sugiere, es la siguiente:



EL TEMPLO LAMA

El Templo Lama, Yonghe, también conocido Yonghe, se encuentra en la esquina noreste de la ciudad de Beijing, considerada como la lamasería más grande y mejor conservada en la China actual. 

Construido inicialmente en 1694 durante la dinastía Qing, este edificio era la residencia del emperador Yongzheng cuando era solo un príncipe. Sin embargo, en 1744 la dinastía Qing cambió formalmente el estado de la vivienda a la de una lamasería, y así se convirtió en el centro nacional de la administración Lama. 

Está formado por una serie de salas en paralelo aunque también las pequeñas salas que hay en los contornos, son interesantes de visitar porque suelen haber exposiciones eventuales.

Es un hermoso complejo y si no se dispone de mucho tiempo para ver otros templos de este tipo, sin duda, es una gran elección el poder visitarlo. Es un lugar de culto y por tanto, es conveniente tener una actitud de respeto hacia los fieles que se congregan allí. Igual nos molestaría que vinieran chinos y se pusieran a demostrar una alegría exacerbada en una iglesia o catedral, por ejemplo.

El precio de la entrada es de 25 yuanes (unos 3 euros), gratis para niños menores de 1,20 mts. El horario de apertura es de 9:00 a 16:00 de noviembre a marzo y de 9:00 a 16:30 de abril a octubre. Una estimación de visita sería entre hora y hora y media.


















EL TEMPLO DE CONFUCIO

A unos 300 mts del templo anterior y con una gran cantidad de tiendas enfocadas al budismo por medio, se encuentra el Templo de Confucio, otro hermoso lugar a visitar en esta ciudad.

Situado en la calle Guozijian dentro de la Puerta Anding, el Templo de Confucio en Beijing es el lugar donde el pueblo rendía homenaje a Confucio durante la dinastía Yuan (1271-1368), la dinastía Ming (1368-1644) y la dinastía Qing (1644-1911). Su vecino en el oeste es Beijing Guozijian  (Academia Imperial).

El Templo de Confucio en Beijing se construyó inicialmente en 1302 y se hicieron adiciones durante las dinastías Ming y Qing. Tiene un área total de (22,000 metros cuadrados. Es el segundo templo más grande construido para Confucio, el pensador y pedagogo más grande de la antigua China, clasificándose solo detrás del Templo de Confucio en Qufu, Provincia de Shandong.




Este templo consta de cuatro patios. Las estructuras principales incluyen Xianshi Gate (Puerta del Primer Maestro), Dacheng Gate (Puerta de la Gran Realización), Dacheng Hall (Hall of Great Realty) y Chongshengci (Worship Hall). Dacheng Hall es el edificio principal en el templo, donde a menudo se celebraba la ceremonia conmemorativa del sabio. Dentro del templo uno puede ver que 198 tabletas de piedra están ubicadas a ambos lados del patio delantero, que contiene 51.624 nombres de Jinshi (los eruditos avanzados) de las dinastías Yuan, Ming y Qing. Además, 14 pabellones de estelas de piedra de las dinastías Ming y Qing contienen la valiosa información histórica de la antigua China.

En el templo, también puedes encontrar imágenes notables, como dos dragones voladores que juegan una perla entre las nubes, que se cree que se usan solo en los palacios imperiales porque el dragón representa al emperador en la antigua China. De ellos, es fácil imaginar la importancia de este templo en la sociedad feudal de China.

El precio de admisión es 30 yuanes (unos 3,5 euros). Gratis para niños menores de 1,2m.

El horario de apertura de mayo a octubre es de 08:30 a 18:00, aunque la venta de entradas finaliza a las 17:30.  De noviembre a abril es de 08:30 a 17:00, terminando la venta de entrada a las 16:30. Hay que tener en cuenta que de noviembre a abril, dicho templo está cerrado.


















HUTONG WUDAOYING

Sin duda, una de las calles más bonitas de Pekín para pasear ya que su preservada arquitectura china junto con una pequeña mezcla de fusión moderna, la hace un marco incomparable para pasear. Asimismo, su estructura de hutong (nombre que se le da a los característicos barrios antiguos pekineses), hace que tenga un encanto especial. En esta calle, aparte de encontrar numerosos restaurantes, también se nota un poco el creciente incremento que está teniendo el arte en esta ciudad y hay muchas tiendas, o galerías, que junto con la integración en dicha calle histórica, es digno de admiración.

















OTROS HUTONES EN LA ZONA

Por el contrario, si se desea hutones más tranquilos y ver un poco la vida de los pequineses, sin duda, los que están a un costado del Templo Lama, son un buen referente. Por ejemplo, tendríamos el hutong Beixin o el Xilou. Allí mismo, hay un mercado típico de China, como se puede ver en algunas fotos que pongo abajo.

Si alguna vez se siente agobiado en esta ciudad (que a mi personalmente no me da esa sensación) y desea algo de tranquilidad, no hay nada como pasear por un hutong y estos últimos que he puesto, es una buena opción.

















LA CALLE DE LOS FANTASMAS

Situado a tan solo unos quince minutos caminando de los puntos anteriores, se encuentra uno de las zonas con mayor concentración de restaurantes chinos y un lugar claves para los pekineses. En esa calle, un trozo de la larga Dongzhimen St. verá que tendrá una gran opción de restaurantes donde elegir y  a todos los precios. Como la competencia entre ellos es muy grande, es probable que se vea algún espectáculo callejero donde todo el personal de un local, haga un especie de coreografía para llamar la atención y, por tanto, captar algún cliente.











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