miércoles, 26 de septiembre de 2012

Viaje a la India (IV). Agra


Cuando se habla de Agra, ineludiblemente, lo primero que se nos viene a la cabeza, es que es la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal. Sin duda, el monumento, que observándolo, más me ha seducido e impresionado.

Como primera recomendación y muy importante, cuando se llega a Agra en tren, como fue nuestro caso, hay que bajarse en la estación Agra Cantonment (Cantt).

Normalmente, en los viajes organizados a la India, la opción de Agra, suele quedarse limitada a una visita de unas horas a la ciudad y principalmente, enfocada a visitar el Taj Mahal. Agra, junto con Delhi y Jaipur, forman lo que se llama, el triángulo de oro

En esta ciudad, nos hospedamos dos noches y lo anterior que comenté, una ciudad de "unas horas" lo notamos en que a partir de unas ciertas horas de la tarde, ya prácticamente no habían turistas, que la infraestructura hotelera era digamos de albergues o mochileros y todo ello conlleva, y lo notamos bastante, una cierta deficiencia de lugares fiables para comer ya que como había comentado en el post de introducción a la India, hay que saber donde se come.


Además, durante mi estancia en Agra, ya arrastraba de unos días antes, una gastroenteritis, que todo lo que digería, lo “rechazaba”. Pero claro, el cuerpo humano siempre necesita comer y al final, descubrimos un hotel de cinco estrellas que tenía la modalidad de buffet libre. No nos alarmemos y recordemos que estamos en la India. El buffet en total, comiendo todo lo que uno deseaba en un hotel de cinco estrellas y con dos cervezas (la famosa Kingfisher), nos costó en total, unos 40 euros para dos personas. ¿cuánto valdría eso en España?).

A Agra, llegamos a las 11:00 de la mañana. La rutina de siempre, coger un rickshaw tras haber regateado algo, dejamos las maletas en el hotel y nos dirigimos enseguida al Taj Mahal, que se encontraba a unos 200 mts. de donde nos alojabamos.

Voy a dar un consejo cuando se viaja a la India. En todo monumento que hay que pagar al entrar, en las puertas de dichos lugares, siempre suelen haber “vendedores” que lo que hacen es escanear una entrada y luego imprimirla (o sea, falsas) o más sencillo aún, coger una entrada usada (ya que una sin usar consta de dos partes y se parte por la mitad) y fingir que es válida. Siempre hay que irse al punto de venta oficial, que en la mayoría de las veces, existe una cola para los turistas y otra para los nativos y por supuesto, separada por sexo.

La entrada al Taj Mahal, es quizá la más cara. Para los extranjeros valía 750 rupias (unos 11 euros) y el horario de visita es de 6:00 a 19:00. También, abre de 20:30 a 00:30, dos días antes y después en días de luna llena. Los niños menores de 15 años entran gratis Mucho cuidado al hacer un planning porque el Taj Mahal, cierra los viernes.

Como pequeña historia, dicho lugar fue construido por Sha Yahan en memoria de su segunda esposa, Mumtaz Mahal, quien murió al alumbrar a su 14º hijo en 1631. Su finalización sería en 1654. Posteriormente, Sha Yahan fue destronado por su hijo Aurangzeb y éste lo confinó al Fuerte Agra, del que hablaremos más adelante. El resto de su vida, Sha Yahan sólo pudo ver su gran construcción desde la ventana del fuerte. Ver más información histórica.

Y ya como crónica y experiencia personal, es sin duda, el monumento que más me ha impactado, tanto por su belleza, como por su magnificencia y grandeza. Tras visitarlo detenidamente durante unas horas, en las horas finales antes de atardecer, creo que estuve como una hora sentado y mirándolo fijamente. Y no me cansé de verlo. Es de esas imágenes que a uno le llegan a la retina y cree hablar cumplido un sueño, el de estar allí viéndolo.

Sin duda, esa visión justificaba el viaje a la India y si van, verán que probablemente, tengan la misma sensación que yo.

El recinto en si, no se limita al Taj Mahal, sino que también existen numerosos jardines y también monumentos paralelos a éste, una mezquita y un jawab. Asimismo, detrás del Taj Mahal, está el Río Yamuna, que nos ofrece unas vistas preciosas al atardecer y que sirve de bebedero a la ganadería y lugar de vida social a la población.

El día llegaba a su fin y con una sensación de haber visto el monumento más hermoso del mundo. He visto muchos pero éste, superaba con creces a los demás.

Algunas fotos de este maravilloso lugar:

Imponente el Taj Mahal



La Mezquita paralela al Taj Mahal

El Rio Yamuna

Una de las puertas de acceso vistas desde el Taj Mahal


Vida social en el Río Yamuna





Rezo en la Mezquita













Al día siguiente, tocaba ver Fatehpur Sikri, que es una localidad situada aproximadamente a una hora en bus desde Agra. Para ir a dicha localidad, debemos coger el bus en la estación, que está justo al lado de la estación de trenes Cantonment. El coste es de 50 rupias (unos 70 cts)

La visita a Fatehpur Sikri, fue otra de esas visitas que se agradecen un poco para huir de las masificaciones.

El autobús hay que cogerlo cerca de la estación de trenes Agra Cantt, en un anexo y nos deja en un pequeño aparcamiento y desde allí podemos acercarnos al pueblo, que tiene fama de tener un mercado muy ajetreado y pudimos ver como es la vida de un pueblo indio.

Algunas fotos de dicho mercado: 








Posteriormente, nos dirigimos a una de las principales atracciones del pueblo, que es la Mezquita Jama Masjid, que consta de elementos indios y persas, lo cual, le dota de una arquitectura especial. Fue finalizada en 1571 La entrada a ella es gratuita aunque hay que tener cuidado porque en la puerta, se suelen poner “vendedores” intentando engañarnos diciéndonos que hay que pagar entrada. Para ver más información histórica, pulse aquí.


















Y finalmente, la otra gran atracción de Fatehpur Sikri, es el conjunto de palacios que el rey Akbar construyó tres palacios entre 1571 y 1585 para cada una de sus tres mujeres favoritas, y con la curiosidad de ser una hindú, otra musulmana y otra cristiana. La ciudad sería poco después abandonada debido a la escasez de agua de la zona. Para visitarlo, la entrada es de 200 rupias (unos 3 euros) y está abierto desde el amanecer hasta el atardecer.

Algunas fotos de dichos palacios y jardines:
















Ya, aproximadamente, a media tarde, nos tocaba regresar a Agra

Al llegar a la estación y con un rickshaw, nos dirigimos a la otra gran atracción de Agra, y que tal vez, sea muy desconocida para el viajero, que es el Fuerte Agra. La entrada para los extranjeros, cuesta 300 rupias (unos cuatro euros) y está abierto desde el amanecer hasta el atardecer.

Nos gustó muchísimo ya que es una gran estructura palaciega rodeado de hermosos jardines. Además, desde una de los miradores, se puede observar al fondo la figura del omnipresente Taj Mahal y es desde este lugar donde Sha Yahan vió tan emblemática construcción hasta el final del sus días. Arriba, cuando comenté el Taj Mahal, cuento un poco la historia. Ver más información histórica

Entrada al Fuerte Agra


Vistas del Taj Mahal desde el Fuerte Agra

El Río Yamuna y el Taj Mahal desde el Fuerte Agra


Desde esta habitación, Sha Yahan, vió su gran obra los últimos años
de su vida












Llevábamos diez días en la India y aunque fuera noviembre, había días que fácilmente rozábamos los 40º de temperatura. Eso, unido a las caminatas diarias que hacíamos y también la necesidad de una cierta desconexión, era hora de hacer un “kit-kat” en nuestro viaje. Para ello, una buena opción es la localidad de Orchha, que sin renunciar a seguir viviendo la India, nos podíamos permitir algunos “lujos” occidentales.

2 comentarios:

  1. Hola! Te felicito por tu blog y dedicacion, ya que ayuda mucho para organizar el viaje.En mi caso, es la primera vez que voy a viajar a India en marzo 2013 y tengo bastantes dudas y temor.Mi mayor preocupacion es que ire sola y soy mujer, pensas que es muy peligroso?
    Aguardo tu comentario.
    Gracias!

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    1. Hola Sole, gracias por tu comentario positivo sobre mi web. Yo creo que más que peligro, que no lo hay, es más bien, que te sentirás muy observada aunque si fueras en pareja sería igual ;). Pero bueno, es ser "fuerte" y hacerse un poco el sordo en la calle. Ya verás que se ofrecerán de guía, de "ayudarte", etc.

      Saludos.

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