lunes, 10 de enero de 2022

Escapadas en China (XXI). Qué ver en Xiahe

Uno de los mayores placeres a la hora de viajar, es conocer distintas culturas. Y estando en China, sin duda, la tibetana llama mucho la atención. El problema de visitar el Tíbet, es de todos sabidos, que previamente hay que solicitar un permiso al gobierno chino, que en muchas ocasiones se deniega y otra, que estando en el Tíbet, las visitas son muy programadas y no se puede salir de una cierta ruta. Aparte de la vigilancia por parte de las autoridades chinas (y a veces, ni siquiera hay que ir a esta región o a Xinjiang, como ha sido el caso de mi esposa y yo) que probablemente nos veamos sometidos.

Así que, si se quiere conocer la cultura tibetana fuera del Tíbet, había que mirar alternativas factibles. Realmente, no se puede decir que dicha cultura se encuentre solamente acotada en el territorio de la Región Autónoma del Tíbet, sino que va mucho más allá de sus fronteras y es fácil ver templos en otras regiones de China como Yunnan, Sichuan, Qinghai, o como fue en nuestro caso, en la provincia de Gansú.

Y dentro de esta histórica provincia, encrucijada de muchas civilizaciones al transcurrir por ella la Ruta de la Seda, la localidad de Xiahe y alrededores, nos brindó esta magnífica posibilidad. Asimismo, hablando con personas extranjeras allá asentadas que llevan negocios relacionados con el turismo, nos dijeron que, si queríamos ver cultural tibetana, quizá, lo menos idóneo sería no ir al Tíbet, por las grandes restricciones a las que se ve sometida dicha cultura allá, y buscar emplazamientos en otras regiones aledañas.


Y desde luego, que tras estar en esa localidad un total de cinco días y ver sus maravillosos templos y naturaleza, fue un viaje que nunca olvidaremos. También, debemos decir que la cultura tibetana nos defraudó un poco en el sentido que pensábamos que los monjes hacían grandes votos de pobreza pero la realidad, fue otra. Muchos de ellos hacían ostentación innecesaria en diversos aspectos. Al final de dicho post, hablo más de mis conclusiones.

UBICACIÓN

La localidad de Xiahe, se encuentra en la Prefectura Autónoma Tibetana de Gannan, al sur de la provincia de Gansu y relativamente cerca de otra gran zona de influencia tibetana, Qinghai.

Ubicación en Xiahe, en la estrella roja


Hay que tener en cuenta que Xiahe se encuentra a una altitud aproximada de unos 3.000 metros sobre el nivel del mar. Ello hace que tal vez el mal de altura le afecte y en lo referente a la climatología, es muy importante decidir en qué época del año se va, ya que si se decide ir en invierno, la temperatura promedio suele ser de bastantes grados bajo cero. Mi esposa y yo fuimos a mediados de mayo (de 2021) y las temperaturas máximas, raramente superaban los 20 grados. Por la noche, se hacía recomendable (más bien obligatorio) ir abrigado.

CÓMO LLEGAR

Precisamente llegar a esta parte de China, para los estándares de movilidad que hay en este país, con más de 40.000 kilómetros de vías de tren de alta velocidad, no es relativamente sencillo.

El aeropuerto más cercano, es el de Gannan, a unos 70 kilómetros y no hay autobús entre ambos puntos. Habría que recurrir a un taxi, cuya duración aproximada para llegar sería de poco más de una hora y con precio estimado de 80 yuanes (unos 12 euros). Además, dicho aeropuerto, es relativamente pequeño y con un tráfico aéreo muy escaso.

No obstante, quizá la opción de la que se provenga sea de la capital de la provincia de Gansu, de Lanzhou (que hablamos en un post anterior), muy bien comunicada con el resto del país. Así, por ejemplo, desde la estación sur de Lanzhou, están los siguientes horarios para Xiahe: 6:30, 7:30, 8:30, 14:00 y 15:00), con una duración estimada del viaje de tres horas y un precio de 76 yuanes (unos 10 euros). Normalmente, en verano se suele ampliar las frecuencias. No obstante, sería bueno confirmar dichos horarios ya que pueden verse sujetos a cambios.

Afortunadamente mi esposa y yo, al tener la residencia en China, tenemos la posibilidad de alquilar un coche en este país y, sin duda, es la mejor opción que hay, debido a la gran libertad e independencia de horarios que nos ofrece esto. Alquilamos el coche en Lanzhou (con la compañía Ehi, una de las más importantes del país) y las veces que hemos usado sus servicios, siempre nos hemos quedado a gusto. 

El coche que alquilamos en una parada en medio de la gran
pradera de Gannan


Desde Lanzhou hasta Xiahe, empezamos a disfrutar del recorrido montañoso y a medida que nos acercábamos, cada vez era más fácil ver señales en tibetano, así como personas tibetanas con sus indumentarias tradicionales.





Por desgracia, alquilar un coche si no se tiene la residencia en China (ni su correspondiente licencia de conducción), no se puede. Tampoco, teniendo el carné internacional se podría, a diferencia de otros países de la zona, como Japón.

DÓNDE ALOJARSE

En Xiahe, al ser un gran centro tibetano en China, hay una gran oferta de alojamiento. Pero muchos hoteles en este país, no permiten la estancia a extranjeros y la gran mayoría de personas foráneas, nos solemos alojar en el Hotel Nirvana, regentado por un chino (que gestiona otro hotel) y su esposa holandesa, que regenta éste. Clary, su nombre, nos ayudó mucho en algunas rutas y sugerencias por la zona. Si tienen la posibilidad de alojarse ahí, sin duda, es recomendable toda su ayuda y su gran conocimiento de la zona.

El hotel en sí está bien, sin grandes lujos, pero un buen servicio. El desayuno, cuesta 25 yuanes (unos tres euros) y está la posibilidad de elegirlo tradicional chino u occidental. El precio de las habitaciones, es de unos 40 euros para dos personas. 

Nuestra habitación en dicho hotel

El baño de dicha habitación


También, dicho hotel tiene un restaurante en la planta baja, que comparte con la recepción, pero al estar muy enfocado a comida occidental, preferimos comer en otros lados más auténticamente tibetanos.



DÓNDE COMER

Xiahe es un enclave histórico muy importante de la cultura tibetana, así que muchos restaurantes están enfocados a esa gastronomía. Mi esposa y yo, la gran mayoría de las veces, comimos en un restaurante situado a unos cincuenta metros de nuestro hotel, y prácticamente enfrente de la principal atracción turística de la ciudad, el Monasterio de Labrang. El hotel, y el correspondiente restaurante, se llama Norwu Serbo Hotel, con una ambientación y comida tibetana. Muy recomendable, sin duda.

Puerta de acceso a dicho hotel restaurante

Fachada del restaurante

Interior del restaurante, con el colorido típico tibetano



También, hay bastantes restaurantes alrededor de este hotel y en la principal vía de la ciudad, la Calle Zhaxiqi, donde el restaurante del Tara Guest House (ver ubicación), también puede ser una alternativa.

CÓMO ENFOCAR LA VISITA EN XIAHE

Xiahe es un lugar único en muchos aspectos y difícil de ver en otras latitudes, con un ejemplo de arquitectura y estilo de vida tibetana muy interesante. Quizá, tal vez con dos días, tendríamos para ver esta pequeña ciudad. Pero hay que tener en cuenta sus hermosos alrededores, con unas inmensas praderas y templos tibetanos desperdigados a lo largo de esa geografía y, prácticamente, para nosotros solos, debido a la poca afluencia de gente, que prácticamente se limita a visitar el Monasterio de Labrang.

Nosotros, como habíamos comentado, habíamos alquilado un coche y los cinco días que nos estuvimos moviendo por ahí, nos dio para ver bastante y hasta, relativamente, no nos hubiera importado quedarnos algunos días más ante tanta tranquilidad y belleza de los paisajes.

Pero si ya se tiene que recurrir al transporte público, ya ahí cambia bastante la cosa ya que las frecuencias de los autobuses, suelen ser bajas y tal vez, recurrir a taxis, haga que el precio suba bastante. Por tanto, esto es un hándicap muy importante.

Una posibilidad podría ser hablar con algunas agencias de viajes que hay en esa zona y que preparara un itinerario de unos días con coche y conductor privado. En el hotel donde nos alojamos, pueden dar presupuestos al respecto.

Si se tiene fuerza física y se es muy aficionado al ciclismo, las praderas que rodean este pueblo, haría las delicias de cualquier ciclista.

QUÉ VER EN XIAHE

El objetivo principal de ir hasta la ciudad de Xiahe, es visitar uno de los monasterios tibetanos más importantes del mundo, el de Labrang. Pero obviamente, en esa ciudad, de unos 20.000 habitantes, también es interesante recorrer las calles y empaparse de su cultura. 

Hay que tener en cuenta que los barrios, según la etnia, están bien delimitados y básicamente la ciudad está dividida en tres zonas, la habitada por tibetanos, la musulmana y la han (china), con las construcciones (edificios) más nuevas.

La ruta que se propone, es la siguiente:


El Monasterio de Labrang

El Monasterio de Labrang es uno de los seis grandes monasterios de la escuela Gelug de budismo tibetano y alberga el mayor número de monjes fuera de la Región Autónoma del Tíbet. El monasterio fue fundado en 1709 por el primer Jamyang Zhépa, Ngawang Tsöndrü .

Mapa turístico de dicho monasterio

El monasterio de Labrang está situado en la intersección estratégica de dos culturas asiáticas importantes, la tibetana y la mongol, y fue una de las universidades monásticas budistas más grandes. A principios del siglo XX, albergaba a varios miles de monjes. Labrang también fue un punto de reunión para numerosos festivales religiosos anuales y fue la sede de una base de poder tibetano que se esforzó por mantener la autonomía regional a través de las alianzas cambiantes y los conflictos sangrientos que tuvieron lugar entre 1700 y 1950. 





En abril de 1985 se incendió el Salón de Asambleas. Fue reemplazado y el nuevo edificio fue consagrado en 1990. El complejo del monasterio domina la parte occidental del pueblo. Las paredes blancas y los techos dorados presentan una mezcla de estilos arquitectónicos tibetanos e indios de Vihara. El monasterio contiene 18 salas, seis institutos de enseñanza, un dorado stupa, un sutra área de debate, y casas cerca de 60.000 sutras.





En su apogeo, el monasterio albergaba a 4.000 monjes. Como tantas instituciones religiosas, sufrió durante la Revolución Cultural; y los monjes fueron enviados a trabajar a sus aldeas. Después de su reapertura en 1980, muchos de los monjes regresaron; pero el gobierno restringió la matrícula a alrededor de 1.500. 




Tiene un museo budista con una gran colección de estatuas de Buda, sutras y murales. Además, se puede comprar una gran cantidad de libros en tibetano, incluidos libros de historia, junto con medicamentos, calendarios, música y objetos de arte.





Hay que tener en cuenta que todo el recinto, relativamente, se puede ver gratis y está abierto las 24 horas ya que en sus calles residen personas, aunque si se quiere una visita guiada, hay que pagar 40 yuanes (unos cinco euros). Hay una visita guiada en inglés (el resto, cada hora, en chino, no hay más idiomas) a las 10:00 de la mañana. Es a la que nos apuntamos mi esposa y yo, tras comprar las entradas. Hay que tener en cuenta, que dentro de los templos no se puede sacar fotografías, de ahí que todas las fotos que publico, son en el exterior.




El caso es que tras indicar que deseábamos esa visita (que viene incluida en el precio), nos dirigimos a un pequeño puesto de espera a que nos habilitaran un monje. Sobre las 10:10, nos dijeron que esperáramos un poco y sobre las 10:20, empezamos la visita. Pero “curioso”, justo un minuto antes de empezar la visita, se apunta un ciudadano chino (que nos dijo, en un buen inglés, que residía en Pekín) y que posteriormente, pudimos comprobar perfectamente que hablaba en chino, ya que tuvo muchos diálogos en este idioma con el monje. O sea, que hay tours en chino cada hora y un chino, ¿se apunta a nuestro tour en inglés? Estaba claro que era una manera de controlar la visita nuestra. Eso de dejar “solos” a un monje tibetano con extranjeros, tal vez, en este país no es lo más “adecuado” Justo cuando terminó la ruta, dicho chino desapareció enseguida del recinto y no lo vimos más.

La visita guiada, nos permite adentrarnos en muchos monasterios (sin la posibilidad, como había comentado de sacar fotos en el interior) y el guía (un monje tibetano), contándonos un poco la historia de cada lugar. El “problema” es que gran parte de la visita se enfocaba ya a temas muy filosóficos preguntándonos sobre que era la felicidad, que podíamos hacer para ser más felices, etc. Es un tema que daría para mucho, pero creo que la felicidad es algo muy personal y cada uno, la piensa y la interpreta de manera diferente. La visita guiada, duró en total una hora aproximadamente. Ya, al terminar, nos pudimos mover libremente por el complejo monástico, que es muy interesante. El resto de los días que estuvimos en Xiahe, al terminar las excursiones por los alrededores de esta localidad, siempre caminábamos por sus calles, viendo el día a día de los monjes, como se ve en estas fotografías.



Calle Tengzhi 

La Calle Tengzhi es la que va en paralelo con el Monasterio de Labrang, y al ser uno de los accesos a dicho lugar, hace que tenga una efervescencia durante gran parte del día.

En dicha calle, se ve un gran trasiego de monjes, así como diversas tiendas, algunas de ellas de suvenires y también de alimentación. Xiahe no tiene una gran red de supermercados y si uno se quiere proveer de ciertos bienes, tal vez en estas tiendas es a donde deba dirigirse.





Uno puede pensar que, al llegar a la principal arteria de la ciudad, la Calle Zaxiqi, no haya más cosas interesantes a ver en la Calle Tengzhi en dirección a las motañas, pero es justamente lo contrario. Se seguimos en esta calle, veremos que se adentra en una forma de vida más profunda de esta ciudad, donde es fácil ver lugareños que descienden de caminos que vienen de esas montañas.





También, es fácil ver ya casas que muchas veces se escapa de los estándares medios de la población en China, donde aún, difícilmente llega los suministros básicos.





La Calle Zaxiqi

La Calle Zaxiqi es la principal arteria de la ciudad, aunque debido a la tranquilidad de esta ciudad, Xiahe, tampoco es que haya un gran tráfico de coches. Gran parte de los principales hoteles de esta ciudad (enfocada a grupos de turistas chinos) se encuentra en esta vía.





Conviene caminar por esta vía para ver también el pasear de los monjes tibetanos, con sus hábitos.




Indicar que justo prácticamente en el cruce entre esta vía y la anterior, la Calle Tengzhi, hay una entrada a un gran mercado donde se puede proveer uno de suvenires y de ropa de invierno, como fue nuestro caso, pese a visitar dicha ciudad en mayo. Digamos que nos confiamos un poco y tuvimos que recurrir a comprarnos alguna ropa más abrigada.




Barrio tibetano

Para acceder a esta zona, justo al otro lado de la ciudad, con el Monasterio de Labrang por medio, quizá lo más rápido sea atravesar la principal vía de dicho lugar, la Calle Renmin, aunque perfectamente se puede hacer callejeando por dentro del monasterio. Ello, nos permitirá conocer un poco la vida de "muros" para dentro de este complejo religioso.




En esta zona, reside la gran mayoría de la población tibetana en esta localidad y debido a la orografía de esta parte, prácticamente la vía como referencia a tomar, sea la Calle Jiujia. Aquí, nuevamente podemos ver que aún queda mucho por hacer en lo referente a llegar a los estándares de infraestructuras que se puede ver en otras ciudades chinas. 





Pero bueno, llegaríamos a ese dilema muchas veces común en China y que significa que esa cierta prosperidad con características chinas, ¿en el fondo no hace perder cierta identidad a una cultura?





Como había indicado anteriormente, nuestra visita a Xiahe, sirvió para adentrarnos en una localidad sumergida totalmente en la cultura tibetana y donde los monjes tienen un gran protagonismo. Pero sinceramente, nos defraudó bastante porque vimos que, en dicha población, gran parte de los tibetanos eran muy pobres, viviendo en condiciones ínfimas para los estándares chinos, pero luego veíamos que los monjes vivían en una cierta opulencia, que iban a los mejores restaurantes y que un monje, se podía pedir perfectamente tres o cuatro platos (imposibles de comérselos), mientras el pueblo no se le veía precisamente que vivieran bien. 

Y aparte, el tema de las limosnas que daban los creyentes (con ropas muchas veces casi harapientas) a unos monjes, que se les veía bien nutridos. Por supuesto que muchos me pueden decir lo del patrimonio que tiene el Vaticano y la pobreza en el mundo, pero sí parece que el budismo, en muchos aspectos, ha hecho un buen marketing haciéndonos creer en la negación a cualquier placer terrenal.

Aquí termina nuestra crónica de la ciudad de Xiahe, donde vemos que la cultura tibetana, tiene una gran connotación. En este post, hablamos de emplazamientos interesantes a visitar cerca de esta población.

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