martes, 13 de septiembre de 2022

Adiós China.

Tras cinco años en China, nuestro periplo en este país, se ha acabado. Sin duda alguna, mi esposa ya yo, hemos vivido una etapa rara y totalmente fuera de lo común, debido a la pandemia del COVID19, pero en su conjunto, una gran experiencia y nos vamos muy tristes de aquí.

Esta extraña situación ha originado que, por ejemplo, desde febrero de 2020, no hayamos salido al extranjero (ni siquiera de visita a ver nuestros familiares, a España), ya que ante los grandes requisitos que se pide al volver a China, con numerosas pruebas PCR y al llegar aquí, una cuarentena estricta que, en las peores condiciones, llegó a ser de 21 días para los residentes de Pekín, pues pocas ganas daban de volver.

También, los numerosos fallecidos que hubo en Occidente y en muchos aspectos, la nefasta gestión a la hora de controlar la pandemia, pues preferíamos estar en China, que en todo momento nos sentimos seguros. Eso lo corrobora los pocos muertos relativamente que ha habido en este país y que la gran mayoría de los decesos, se produjo durante las primeras semanas que se propagó el virus, en Wuhan. O para bien o para mal, aquí hemos vivido en una galaxia totalmente distinta en muchos aspectos.


Pero toda esa sensación de seguridad, también ha tenido un precio, a veces psicológico para muchas personas. Mi esposa y yo, afortunadamente, lo hemos llevado bien. Es todo una balanza y cuestión de prioridades y pese a las desavenencias e incomodidades, pues hemos aguantado.

Por ejemplo, ya incluso viajar dentro de China, era una aventura. Un ejemplo, fue lo ocurrido en Shanghái, que si se llega a estar ahí cuando se cerró esta ciudad durante casi tres meses, pues el turista allá, no ha podido salir.

Pero bueno, también el cuerpo y la mente pedía conocer nuevos lugares de este amplio país y nos arriesgamos. Y, sin duda, conocimos lugares increíbles totalmente fuera de los circuitos turísticos y es, al final, con la China que nos quedamos, con la milenaria, la tradicional, la poca conocida. Un ejemplo de salir de lugares conocidos, es el caso de Shanghai, que estuvimos de vacaciones en 2013, cuando vivíamos en India y vinimos a este país de vacaciones, pero que residiendo aquí en estos últimos cinco años, nunca se nos pasó por la cabeza volver a verla. Pero si nos hemos quedado con ganas de ver lugares no tan conocidos pero que aún perdura ese halo de historia y tradiciones chinas.

Ya es cuestión de tiempo que China se vuelva a abrir al mundo turísticamente. Si les soy sincero, no va a ser hasta dentro de unos años.

En lo laboral, estaré dos años en Madrid. Para mi esposa y yo, será una nueva experiencia ya que, al ser canarios, prácticamente nuestra estancia en Madrid, y gran parte de la península ibérica, se limitaba a ver los principales puntos turísticos. Residiendo ahora ahí, podremos conocer muchos más lugares.

Tras esos dos años, que ya no depende de nosotros, probablemente volvamos al extranjero y no nos importaría volver a China unos años más. Ya espero que esté abierta al exterior pero, como indiqué anteriormente, lo pongo muy en duda.

Ojalá este país, China, se vuelva a abrir pronto al exterior y el resto del mundo, pueda disfrutar de los innumerables lugares fascinantes que hay a lo largo de su vasta y variada geografía. 再见中国 (Adiós China).

Aquí te dejo un listado de todas las ciudades chinas que he comentado en este blog.


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